
Niveles altos de la hormona llamada “prolactina” podrían evitar que las mujeres desarrollen cáncer de mama poco diferenciado o de grado III, un tipo de tumor muy agresivo.
Este cáncer también es más difícil de diagnosticar y muchas detecciones se dan en estadios tardíos, por lo que las pacientes que desarrollan este tipo de mal tienen, por lo general, poca esperanza de vida.
Así lo señala un estudio del Centro Kimmel de Investigación Oncológica de la Universidad Thomas Jefferson en Pennsilvania, Estados Unidos, publicado en la revista médica Cancer Research .
La prolactina normalmente estimula el desarrollo de la glándula mamaria y motiva la producción de la leche, pero los investigadores descubrieron que esta hormona también reduce los niveles de un gen cancerígeno llamado BCL6 y bloquea su acción en el organismo.
La producción de esta hormona aumenta durante el embarazo y el parto para prepararse para el período de lactancia.
Su producción se estimula y continúa alta mientras la mujer amamante a su hijo. Posteriormente, los niveles decaen, pero casi todas las mujeres mantienen la prolactina durante toda su vida, pues no decae con la menopausia.
Protección. La investigación determinó que la acción de la prolactina se lleva a cabo por medio de una proteína llamada “Stat5”, que es responsable de bajar los niveles de BCL6 y de reducir la velocidad de expansión de las células cancerígenas en el caso de que se presente un tumor. Si esta proteína se encuentra en niveles muy bajos, las posibilidades de padecer cáncer agresivo de seno son mayores.
Esta relación se encontró en los tejidos de tumores de seno analizados en laboratorio, en tumores en ratones y en tumores humanos estudiados en consultas médicas.
“Creemos que la prolactina desempeña un papel muy importante en la prevención del cáncer de mama más agresivo, y que existe una conexión entre la pérdida de Stat5 y el incremento del BCL6 en hacer que un cáncer de mama sea poco diferenciado; es decir, más agresivo”, afirmó Hallgeir Rui, coordinador de la investigación.
Alcances. El cáncer de mama es uno de los tipos de tumor más comunes y una de las principales causas de muerte por enfermedad en las mujeres. Todos los años se diagnostican más de dos millones de casos nuevos en el mundo y mueren 516.000 personas.
En Costa Rica se diagnostican unos 700 casos de cáncer de seno por año, y el 70% logra sobrevivir durante cinco años.
El cáncer de mama poco diferenciado es de los menos comunes. Se presenta en uno de cada 15 ó 20 casos, pero sus características hacen que sea de difícil diagnóstico y que se produzcan metástasis (expansión a otros órganos) de manera más rápida.
Según los investigadores, este descubrimiento podría llevar a formas de diagnóstico más tempranas y al desarrollo de medicamentos específicos para este tipo de cáncer.
“Aún debemos hacer investigaciones para determinar los métodos de diagnóstico temprano y la forma de crear los medicamentos, pero esto ya nos da una señal de los pasos que debemos seguir”, comentó Rui.