
San Ramón. La fórmula de soya que otorga la CCSS como sustituto de la leche materna o de la leche de vaca deberá ser prescrita por médicos pediatras y no se recomienda su consumo en menores de seis meses de edad ni en bebés prematuros.
Así lo señala el Protocolo institucional de fórmula enteral de nutrientes complejos con proteína de soya en niños menores de un año de edad , emitido por el Comité de Farmacoterapia de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS).
La directriz se emitió luego de que la Comisión Institucional para el Criterio Técnico estudiara durante dos años el uso de la fórmula con proteína de soya.
Dicha comisión está integrada por pediatras, gastroenterólogos y nutricionistas del Hospital Nacional de Niños, la Dirección de Farmacoepidemiología y el Área de Salud Integral de las personas de la Dirección de Desarrollo de Servicios de Salud.
“Su uso es para niños mayores de seis meses de edad con diagnóstico de alergia a la proteína de la leche de vaca, cuando la misma no es mediada por IgE, así como intolerancia persistente y severa a la lactosa, deficiencia congénita de lactosa y galactasemia”, señala la circular CCF-1879-08-09, firmada por el doctor Albin Chaves, coordinador del comité de farmacoterapia.
Los expertos recomiendan el uso transitorio de la fórmula bajo supervisión médica y para atender la necesidad específica.
Mayor uso de fórmula. El estudio del uso de la fórmula con proteína de soya se realizó porque expertos en lactancia del país alertaron sobre un injustificado incremento en el consumo de este producto entre los lactantes y sobre los riesgos de dicho suplemento.
Mario Almendarez, director de la Clínica de Lactancia del Hospital de San Ramón, presentó una revisión de estudios científicos donde se indica que el consumo diario de esa fórmula expone a los niños a ingerir isoflavona, un compuesto que contiene fitoestrógenos, los cuales son similares a los estrógenos que produce la mujer.
Lo anterior puede causar pubertad precoz entre niñas que fueron alimentadas con la fórmula.
“Este protocolo y su uso adecuado favorecerá al menor y estimulará la lactancia materna así como sus ventajas. Además fortalece el apoyo a la creación de bancos de leche humana, como una solución cuando el niño no puede ser amamantado por alergias o problemas en la madre”, afirmó Almendarez.
Los hospitales de la Caja entregan la fórmula a los lactantes con un diagnóstico de alergia a la proteína de leche de vaca y a quienes no reciben leche materna.
“Componentes como fitatos, leticina y manganeso, presentes en la soya, pueden afectar el sistema inmunológico. Los niños alimentados con fórmula de soya toman 80 veces más manganeso por día que si recibieran leche materna y 100 veces más aluminio”, manifestó el pediatra.
Agregó que los componentes propios de la leche materna como ácidos y taurina ayudan al desarrollo del cerebro. Además, las inmunoglobulinas, entre otras, hacen que los niños sean más sanos y resistan mejor las enfermedades.