
A pesar del uso de accesorios y bloqueadores para protegerse del sol, los médicos dermatólogos coinciden en que las personas deben evitar broncearse porque los daños son mayores que los beneficios.
Según médicos consultados por La Nación , cuando un individuo se expone al sol para ‘tomar color’ daña de manera permanente su piel al exponerla a los rayos ultravioleta que emite este astro.
Ellos coinciden que la época de verano hace más popular esta práctica, especialmente entre los adolescentes y jóvenes.
“Esta población no considera los daños del abuso del sol a futuro y piensan que el cáncer de piel no los va a afectar nunca”, dijo Harry Hidalgo, dermatólogo del Hospital San Juan de Dios.
“Toda piel bronceada es piel dañada porque la luz ultravioleta atraviesa las capas de la piel y lesiona las células”, indicó el médico, quien es el jefe del servicio de Dermatología del centro hospitalario.
Hidalgo explicó que la exposición a la luz ultravioleta reduce la cantidad de colágeno y elastina –proteínas que brindan resistencia y elasticidad– que tiene la piel, acelerando su envejecimiento.
Además, la exposición excesiva al sol altera el ADN (material genético) de las células de un individuo. Este cambio estimula la reproducción sin control de las células de la piel, desarrollándose así el cáncer.
Según el Registro Nacional de Tumores, unas 1.700 costarricenses son diagnosticados con este tipo de cáncer al año. Solo en el 2007, 54 personas fallecieron a causa de tumores malignos en este órgano.
Cuidado. “Si la gente insiste en brocearse, lo que puede hacer es tomar ciertas precauciones para dañar menos su piel”, explicó Alejandra Fumero, dermatóloga.
Ella destacó que las personas deben evitar quemar o enrojecer la piel al exponerla al sol. Esto es posible si el proceso de bronceados no se realiza en las horas del día cuando los rayos ultravioleta se proyectan de manera directa en la tierra, es decir, en el período comprendido entre las 10 a. m. y las 2 p. m.
Los médicos también opinan que hay que tomar el sol por periodos cortos de tiempo. “Una hora de sol antes de las 10 a. m. y 30 minutos adicionales al final de la tarde hace que un individuo adquiere color lentamente”, destacó Fumero.
Otra sugerencia es hidratar el organismo constantemente, al ingerir líquidos y aplicar cremas que recuperen la humedad natural de la piel. Sin embargo , el mejor hábito es aplicar un protector solar factor 20 –como mínimo– varias veces al día.