
¿Sabe usted cuánta grasa contiene una porción de gallo pinto o una hamburguesa? ¿Conoce cuáles son las características de esos lípidos? ¿Son buenos para su salud? ¿Son malos?
Un grupo de expertos del Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (Inciensa) se dio a la tarea de averiguar esos datos.
Ellos analizaron 220 productos frescos y procesados de consumo común entre los costarricenses, con el objetivo de definir la cantidad total y el tipo de ácidos grasos que contienen.
Se tomaron en cuenta cereales, verduras y hortalizas, frutas, grasas, carnes. pescados y mariscos, lácteos, huevos y derivados, y alimentos industrializados.
Como resultado de este trabajo nació la primera Tabla de composición de ácidos grasos en alimentos de Costa Rica .
La tabla es la segunda de su tipo en Latinoamérica. México era, hasta el momento, el único país en la región en contar con un instrumento similar.
El proyecto fue desarrollado con especialistas de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard. Su publicación recibió el apoyo financiero de la Secretaria de Política Nacional de Alimentación y Nutrición (Sepan) del Ministerio de Salud.
Según explicó Rafael Monge, líder del proyecto en el Inciensa, el documento ayudará a monitorear el consumo y las fuentes de ácidos grasos utilizados por la población costarricense.
Para ello combinarán estos datos con aquellos que arroje la Encuesta Nacional de Nutrición 2009, la cual está en p desarrollo. “Esto permite crear estrategias para reducir el consumo de grasas que afectan la salud del costarricense”, dijo Monge.
Un avance. Las grasas o lípidos, junto con los carbohidratos, son las principales fuentes de energía para el organismo.
Sin embargo, dependiendo de su procedencia y características pueden ser perjudiciales para la salud del individuo.
Los ácidos grasos insaturados –se encuentran en lípidos de origen vegetal y en el pescado– se conocen como ‘grasas buenas’ por su aporte nutricional al organismo.
Pero se sabe que el consumo excesivo de grasa saturadas –presentes en alimentos como el tocino, mantequilla– y las trans –aceites hidrogenados muy utilizados en las comidas rápidas y los alimentos procesados– están asociados al desarrollo de colesterol ‘malo’ y padecimientos como cardiopatía coronaria y diabetes.
Para ayudar a identificar los ácidos grasos contenidos en los alimentos, los expertos ticos crearon una tabla con la cantidad total de grasa presente en 100 gramos de producto y los tipos de esta.
Por ejemplo, una hamburguesa con queso, de tamaño mediano, tiene en total 11 gramos de grasas. De esos lípidos, la mitad (5 g) es grasa saturada y una cantidad similar (4,72 g) es grasa insaturada. Menos de un gramo proviene de grasa trans .
Rafael Monge señaló que la tabla será de ayuda para nutricionistas y personal de salud; asimismo, para pequeñas empresas de alimentos en la creación de tablas de valor nutricional de sus productos.
La Tabla de composición de ácidos grasos en alimentos de Costa Rica puede adquirirse gratuitamente en el Inciensa y la Sepan.
La información también estará disponible en la página web del Inciensa a partir del próximo lunes.