
Los alimentos que contengan grasas trans deberán declarar en sus etiquetas la presencia de estas sustancias a los consumidores de sus productos en el país.
Además, los restaurantes deberán adoptar buenas prácticas para freír sus alimentos.
Estas serán las nuevas políticas de salud pública que regirán cuando los Ministros de Salud de Centroamérica avalen el plan de restricción de las grasas trans de los productos de la región.
Un equipo técnico con representantes de todos los países presentó al Consejo de Ministros de Salud de Centroamérica la propuesta que será revisada en los próximos meses por este órgano.
“La propuesta tiene medidas reglamentarias, como el etiquetado, y no reglamentarias, como una campaña de educación para educar al consumidor sobre las grasas que son saludables”, explicó Alejandra Chaverri, parte del comité técnico del Ministerio de Salud de Costa Rica.
Riesgo. Los nutricionistas, médicos y promotores de estilos de vida saludables están preocupados por el consumo de estas grasas en el menú de los costarricenses.
Uno de los estudios más importantes sobre el tema hecho por la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard demostró que las grasas trans reducen los niveles de colesterol “bueno” (HDL) y elevan el “malo” (LDL).
Esto aumenta el riesgo de arterosclerosis o acumulación de placa en las arterias, lo que puede provocar infartos cardíacos.
Las grasas trans se forman cuando aceites líquidos se transforman en grasa sólida añadiendo hidrógeno en el proceso.
Por esta razón, se les conoce también como grasas o aceites parcialmente hidrogenados.
Esta grasa en estado sólido es una de las favoritas de los restaurantes porque dura más que las grasas convencionales.
Además, se emplea para la fabricación de repostería, galletas y bocadillos de bolsitas.
Un paso adelante. “Costa Rica tiene ventaja en este tema porque muchos de sus aceites están libres de grasas trans gracias a un esfuerzo importante de la industria”, indicó Chaverri.
A pesar de este panorama, el país no exige declarar la presencia de grasas trans en las etiquetas lo cual cambiará cuando avance la iniciativa bajo estudio.
Por ahora, solo algunos productos importados y otros locales declaran estas grasas en sus empaques y etiquetas.
“Si la información nutricional de la etiqueta dice que el producto tiene menos uno por ciento de grasas trans , significa que no afectará los niveles de colesterol y puede ser una opción esporádica”, aconsejó Grace Abarca, jefa de Nutrición de la Caja Costarricense de Seguro Social.