San José (Redacción). El exceso de comidas y bebidas en las cenas de fin de año puede causar problemas digestivos, pero en el caso de los adultos mayores estos problemas pueden tonarse más serios.
Especialistas en nutrición del Hospital de Nacional de Geriatría señalan que la falta de control provoca que las hospitalizaciones por descompensaciones de enfermedades crónicas (como hipertensión o diabetes) aumenten de un 10% a un 15% en el mes de enero.
"Los tamales son muy ricos, pero hay quienes los cocinan muy llenos de grasa, y si a eso le ponemos que también hay queque de Navidad, rompope, pierna de cerdo y otras cosas más, si no nos controlamos podemos tener descompesación, además de gastritis, indigestión, estreñimiento e insomnio", comentó Fernando Morales, director del centro médico.
"También es importante que se tomen los medicamentos, ya que estos nos ayudan a mantenernos bajo control. No podemos darle vacaciones al tratamiento", añadió.
Para Mariana Brenes, nutricionista del Hospital, hay formas de cocinar los alimentos navideños para que los adultos mayores puedan disfrutarlos sin problemas.
"Los tamales pueden ser más pequeños, con menos grasa, tener más verduras. Las galletas pueden hacerse con edulcorantes. También es importante que no tomen licor, pero sí líquido, para así evitar estreñimiento", dijo Brenes.
Esteban Rojas, director del Servicio de Nutrición de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) señaló que es vital la inocuidad del alimento, que debe ser cocinado con normas de higiene más rigurosas.
"No podemos tampoco satanizar la comida. Lo importante es no mezclar las cosas. Si vamos a comer tamal, no lo comamos a la par de pan, o de gallo pinto o arroz o de pasta, porque tendríamos demasiados carbohidratos y sería una bomba. Tampoco tenemos por qué comer más", aseveró.
Los especialistas dijeron que lo más importante en esta época es que las personas mayores se tomen en cuenta y se integren a las celebraciones familiares, pues si los aíslan perderán los deseos de comer.
