Patricia Recio. 20 enero, 2017
Si el niño no muestra deficiencias los exámenes de la vista se pueden aplicar cada dos años o cuando el médico lo recomiende.
Si el niño no muestra deficiencias los exámenes de la vista se pueden aplicar cada dos años o cuando el médico lo recomiende.

Como requisito de matrícula o de admisión, algunas escuelas y colegios privados piden a los papás practicarles a los estudiantes exámenes de vista y oído previo al inicio del curso lectivo. Sin embargo, es innecesario realizar estas pruebas todos los años.

Así lo sostuvo a La Nación el subdirector del Hospital Nacional de Niños (HNN), Carlos Jiménez. Según este pediatra, lo que se debe de tomar en cuenta son los controles del programa "Niño Sano" que realiza la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), pues, es a partir de ellos que un médico puede determinar, tras estudios completos, si hay alguna alteración a la que deba prestarse atención.

En el caso de las optometrías (pruebas de la vista), si no hay enfermedades de fondo, el control bien podría realizarse cada dos años, aseguró el pediatra

Y, con respecto a las pruebas auditivas, Jiménez aclaró que a los niños a quienes ya se les hizo un tamizaje auditivo de recién nacido y su resultado fue normal, no hay por qué hacerle otro estudio audiométrico, a menos de que se sospeche que no está escuchando bien.

En centros médicos privados, estas valoraciones van desde los ¢17.000 hasta los ¢29.000 y se ofrecen como "paquetes escolares", porque incluyen otras pruebas como hemogramas.

Solicitud común

La jefa del Departamento de Educación Preescolar, del Ministerio de Educación Pública (MEP), Guiselle Alpízar también aclaró que los centros educativos no tienen que solicitar a los padres estos diagnósticos como algo obligatorio.

"No es un requisito para matricular llevar una audiometría o un tamizaje visual. Recordemos que cuando el niño ya está dentro del sistema educativo, existe un expediente acumulativo donde, desde preescolar, a ese chiquito se le hicieron los tamizajes, entonces lo que tiene que hacer el docente es revisar ese documento y, de acuerdo con los resultados, verificar si está presentando problemas visuales o auditivos y hacer la referencia para que el papá lo lleve al Ebáis", explicó Alpízar.

La realidad, sin embargo, es muy distinta. Aunque en algunos centros educativos privados consultados por La Nación dijeron que estos diagnósticos son opcionales, en otros aceptaron que sí se piden cada año para "actualizar" expedientes o que solo se solicitan a los estudiantes de primer ingreso.

Por ejemplo, en el colegio Saint Gregory, la encargada de Admisiones, Tatiana Morales, explicó que los diagnósticos quedan a criterio de los papás y solo los solicitan si notan alguna deficiencia que perjudique el aprendizaje.

Mientras que en el Colegio Británico, mencionaron que los exámenes no se piden como requisito, porque ahí más bien aplican los test de vista y oído que son recomendados por el MEP.

En el caso del colegio Calasanz, sí dijeron que se solicitan los diagnósticos, aunque no de forma obligatoria.

Algunas mamás consultada en redes sociales, informaron que incluso en escuelas públicas les han pedido que a sus hijos se les apliquen estas pruebas diagnósticas.

Patricia Web contó que para matricular a su hijo, le han solicitado audiometrías y optometrías, tanto en centros públicos como privados.

"Somos de Heredia, intenté hacerlo por la Caja pero la cita me la dieron como para dentro de 13 meses, por lo que preferí hacerlo por lo privado", detalló la señora.

Un caso similar enfrentó Angerith Cascante. Ella aseguró que para la matrícula de este 2017 en un jardín de niños de San José, a su hijo le solicitaron diagnóstico de vista y oídos. También terminó practicándoselos mediante la consulta particular.

Vacunas al día

Más allá de este tipo de diagnósticos, el jefe de Medicina Externa del Hospital de Niños considera que lo más importante es que los niños ingresen a la escuela con el esquema de vacunación al día.

Además, recomienda que dentro de los chequeos generales que se realizan en el Ebáis se cumpla con las pruebas de heces, orina y hemogramas que el médico suele solicitar.

Jiménez recordó que el inicio del curso lectivo es una de las épocas en las que se da uno de los mayores picos de virus de diarrea y vómito, por lo que se deben tomar precauciones, entre ellas, incentivar el lavado de manos en los escolares y evitar enviar niños enfermos a las aulas.

Este incremento de males se da por varios factores, como lo es la falta de hábitos de higiene durante las vacaciones, especialmente cuando se visitan playas o montañas. Asimismo, es durante el verano cuando se llevan a cabo la mayor cantidad de festejos patronales o populares, lo cual hace que las personas tiendan a consumir comidas callejeras y de dudosa manipulación.

Luego, al estar reunidos en los salones de clases es más fácil que los virus se pasen de un niño a otro.

Pese a esta realidad, el médico enfatizó que este tipo de enfermedades son 100% prevenibles si se cumplen con las normas de aseo personal, se consumen alimentos frescos, limpios y debidamente manipulados y, además se eliminan vectores como las moscas en las casas.

Programa de Salud, CCSS y MEP promueve diagnósticos sencillos
Programa de Salud, CCSS y MEP promueve diagnósticos sencillos.
Programa de Salud, CCSS y MEP promueve diagnósticos sencillos.

Con herramientas sencillas y al alcance de todos, un programa de atención en salud estudiantil, promueve, desde 1997, la detección temprana de alteraciones que podrían afectar el aprendizaje.

Se trata de una iniciativa en la que participa el MEP, la Caja y Ministerio de Salud e incluye revisiones de vista, oído, dientes y esquema de vacunas, explicó Adelaida Mata, psicóloga del Equipo Técnico de Salud Integral del Niño y la Niña de la CCSS.

Con cartulinas diseñadas y facilitadas por la Caja, docentes y personal de salud efectúan pruebas para determinar la agudeza visual y auditiva, a niños de preescolar, primero, tercero y sexto grado. Mientras que en todos los niveles se hacen mediciones de talla y peso para evaluar el crecimiento y detectar problemas de desarrollo como sobrepeso o desnutrición.

Adicional a esto, a los niños se le suministran antiparasitarios y sueros en las zonas del país de mayor riesgo.

Si alguno de los diagnósticos sale alterado se le envía una referencia para que los papás lo lleven al Ebáis.

Mata destacó que actualmente buscan fortalecer el programa de modo que más docentes se capaciten para así beneficiar a más estudiantes.