París. AFP. El número de adipocitos, o células que almacenan los lípidos en el cuerpo, se define en la infancia y se mantiene constante durante toda la vida, con una renovación celular de cerca del 10% por año.
Así lo revela una investigación publicada esta semana por la revista científica británica Nature.
Un estudio realizado por un equipo de investigadores dirigido por Kirsty Spalding, del Instituto Karolinska de Estocolmo, estableció que los dos principales factores determinantes de la obesidad en las personas son el número de adipocitos y la medida (tamaño) de cada uno de estos.
Tras estudiar células adiposas procedentes de liposucciones o de reconstrucciones abdominales, los investigadores confirmaron que, después de la infancia, el número de adipocitos sigue siendo constante en la edad adulta. “El número total de células grasas o adiposas en el cuerpo es estable y la producción de otras nuevas está contrarrestada por una desaparición igual de otras células que mueren”, subrayó Peter Arner, coautor del estudio.
Los resultados. La investigación señala que una disminución de peso importante en la edad adulta de las personas –producto de una dieta o de ejercicio– solo reduce la masa de las células adiposas que, sin embargo, vuelven a adquirir las nuevas células rápidamente.
“Las nuevas células que almacenan grasa, generadas durante y después de la pérdida de peso, necesitan enriquecerse rápidamente de lípidos al menos parcialmente. Por eso es tan difícil mantener el peso logrado tras adelgazar”, enfatizó Arner.
Los investigadores constataron también que los adipocitos empiezan a desarrollarse más pronto en los individuos obesos (hacia los dos años de edad) que en las personas con un peso normal (entre los cinco y los seis años).
Además, los científicos observaron cómo el aumento de peso es dos veces más rápido en los obesos, si bien se detiene antes (16 años y medio contra 18 años en el caso de jóvenes con peso normal).
De esta forma, la investigación confirma las estadísticas que demuestran que la mayor parte de los adultos obesos ya lo eran cuando eran niños.
Solo un 10% de niños con peso normal se convierten en obesos. Más de tres cuartas partes de niños obesos conservan esta condición en su edad adulta.
En sus conclusiones, los investigadores señalan que los datos hacen posible la definición de nuevos objetivos para el tratamiento de la obesidad: tomar medidas desde la infancia para frenar la renovación de células adiposas muertas por otras nuevas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que más de 1.000 millones de adultos en todo el mundo tienen un peso excesivo y 300 millones son obesos, lo cual los expone a mucho más a padecimientos como la diabetes, problemas cardíacos, hipertensión arterial, infarto cerebral y algunas formas de cáncer. Según datos del Ministerio de Salud, más de 1,5 millones de costarricenses padecen algún grado de obesidad.