
A pesar de lo que muchos piensan, el cáncer del cuello del útero no pone fin a la vida sexual de las mujeres que logran sobrevivir a esta enfermedad.
Así lo sugiere un estudio de la Universidad de Southern California y de Yale, en Estados Unidos.
Para ello, el equipo de científicos entrevistó a 179 mujeres que habían sido diagnosticas con cáncer de cuello de útero, entre los años 1974 y 1996.
A estas pacientes de cáncer se les había extirpado el útero (histerectomía) y, en algunos casos, también los ovarios, además de que se les aplicó radioterapia o terapia hormonal.
Hallazgo. Según explicaron los autores del estudio, este tipo de procedimientos limita la circulación de hormonas claves para el adecuado comportamiento sexual de mujeres y hombres, como es el caso de la testosterona.
Sin embargo, cuando se les consultó sobre su vida íntima, un 80% de las sobrevivientes del cáncer dijeron ser sexualmente activas, mientras un 91% de ellas aseguraron disfrutar estos encuentros.
“Nuestros hallazgos demuestran la existencia de un amplio interés y satisfacción en ausencia de la hormona crucial. Esto debe resaltar la importancia de componentes no hormonales (psicológicos) en el apetito sexual”, dijo en un comunicado Howard Greenwald, experto de la Universidad de Southern California, quien dirigió el trabajo publicado en la revista Journal of Women’s Health .
En Costa Rica, unos 300 casos nuevos de cáncer de cuello uterino aparecen por año, y se estima que para el año 2025 los casos de este tipo de cáncer se elevarán en un 75% debido al envejecimiento de la población costarricense.