
Los dientes de un bebé no están libres de caries, a pesar de recibir solo leche materna o de fórmula como alimento.
Al igual que un adulto, los pequeños tienen bacterias en su boca que pueden deteriorar las “nuevas” piezas dentales.
Así lo advirtieron especialistas en el XIII Congreso Centroamericano de Odontología Pediátrica, el cual se efectuó en Monteverde (Puntarenas) y terminó este fin de semana. Al encuentro, organizado por la Academia Costarricense de Odontología Pediátrica, asistieron 120 expertos.
Lactosa. Según explicaron los odontólogos, la lactosa presente en la leche que ingieren los bebés alimenta las bacterias presentes en la boca. Estas crecen y forman una placa bacteriana que, con el tiempo, destruye los tejidos duros del diente y forma las caries.
Elisa Sánchez, odontóloga pediátrica de Panamá, señaló que la lactosa –azúcar de la leche– actúa de la misma manera que el azúcar de un caramelo.
“El diente del bebé se llena de manchas blancas e inicia un proceso de descalcificación. La destrucción de este puede ser rápida”, dijo Sánchez.
La recomendación dada por los especialistas es cepillar los primeros dientes del bebé, apenas aparezcan.
“No se requiere utilizar pasta dental. La limpieza se realiza solo con un cepillo y unas tres veces al día”, señaló Silvia Gudiño, odontóloga e investigadora de la Universidad de Costa Rica.