Las altas cantidades de azúcar de las bebidas gaseosas podrían pasar la factura a las personas que toman en promedio cinco refrescos carbonatados a la semana.
El consumo constante de estas bebidas aumenta en un 87% el riesgo de desarrollar cáncer de páncreas, un tumor muy raro que está dentro de los menos comunes en el mundo, pero que provoca una alta mortalidad. Solo el 5% de los pacientes de cáncer pancreático supera la meta de vivir cinco años después del diagnóstico.
Estos son los resultados de un estudio de la Universidad de Minnesota, Estados Unidos, publicado en la revista Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention .
La investigación sugiere que esto se debe a los altos niveles de azúcar en estos refrescos. Una gaseosa regular de 355 ml tiene entre seis y ocho cucharadas de azúcar. Estas cantidades de azúcar causan aumento en la insulina, lo que ayudaría al desarrollo de células cancerígenas en el páncreas.
“Los altos niveles de azúcar en los refrescos podrían incrementar el nivel de insulina producido en el cuerpo, lo que contribuye a que las células de cáncer de páncreas crezcan”, explicó Mark Pereira, coordinador del estudio.
Objeciones. No todos consideran que este estudio sea tan concluyente como para asociar las gaseosas con el cáncer pancreático.
Según Susan Mayne, editora de la revista que publicó el estudio, muchos participantes no solo tomaban gaseosas; también ingerían alcohol, fumaban o eran obesos, diabéticos o sedentarios.
“Aunque se halló un riesgo, estuvo basado en un número relativamente pequeño de casos y no está claro si la asociación es casual. Muchos de quienes tomaban gaseosas también tenían otros factores de riesgo”, dijo Mayne.
La nutricionista costarricense Tatiana Martínez opina igual: “La evidencia no es contundente. Quienes consumen muchas gaseosas también tienen otros factores de riesgo: fuman, son sedentarios, no vigilan lo que comen, y muchos son obesos, diabéticos o hipertensos. Estas personas son de alto riesgo para cualquier tipo de cáncer”.
La investigación. El estudio siguió a 60.524 personas en Singapur por 14 años. Durante ese tiempo, 140 desarrollaron cáncer de páncreas invasivo; el 70% consumía un promedio de cinco gaseosas por semana.
El riesgo no es tan alto en personas que toman jugos de frutas azucarados. Quienes consumen al menos dos jugos por semana tienen un 30% más de riesgo de desarrollar cáncer de páncreas que quienes no los toman, una posibilidad mucho menor que con gaseosas.
Para los científicos, esto se debe a que los jugos de frutas tienen menos azúcar que las gaseosas, y que las bebidas carbonatadas también poseen ácido fosfórico y más colorantes, lo que puede afectar.
“No creo que el nivel alto de azúcar sea la razón del riesgo de cáncer. Si fuera así, también se hubiera mostrado un riesgo igual para quienes toman jugo de frutas, y no fue así”, añadió Martínez.
La nutricionista aseguró que reducir el consumo de gaseosas protege no solo del cáncer pancreático, sino de muchos otros males.
Fe de erratas: Durante horas de la mañana se publicó en nacion.com una foto del refresco Big Cola. Aclaramos que el estudio no se refería a esta marca en específico.