Durante unos 25 días, los médicos del hospital Max Peralta de Cartago lograron extender artificialmente la vida de una joven con muerte neurólogica para que su bebé pudiera venir al mundo, el pasado 8 de febrero.
Hoy, el pequeño Deylan Isaac Guillén, se recupera satisfactoriamente . Aunque continúa en cuidados intensivos, su evolución hace viable el traslado a cuidados intermedios.
“Estuvo por siete días con ventilación mecánica asistida, pero ya respira por sí mismo con oxígeno suplementario. Desde el viernes recibe alimentación oral con leche de fórmula”, dijo la neonatóloga Yamileth Mora.
Más de una decena de especialistas han seguido de cerca este caso, que comenzó a principios de enero, cuando su madre Raquel Guillén–una vecina de Paraíso de Cartago de 22 años– llegó al hospital con 25 semanas de gestación. Presentaba complicaciones propias de un tumor cerebral. Finalmente, un sangrado intracraneal masivo la dejó en estado de muerte neurológica el pasado 13 de enero.

Aún no se puede estimar cuanto tiempo necesitará el pequeño para ser dado de alta. Usualmente, si la evolución es buena el tiempo sería de uno a dos meses, pero lo ideal es esperar a que llegue a los 1.800 gramos de peso y que ya pueda realizar sus funciones básicas.
- Los casos de bebés que nacen después de que su madre falleció son atípicos, pero sí existen registros en el mundo. Por ejemplo, en el 2015, médicos estadounidenses informaron que durante casi dos meses mantuvieron bajo respiración artificial a una joven de 22 años declarada con muerte cerebral hasta conseguir que su embarazo llegara a término. Esta historia se registró en el hospital Metodista para Mujeres en Omaha, Nebraska.
- La prensa de Hungría también dio a conocer una situación parecida en noviembre del 2013, cuando un bebé sobrevivió tres meses en el vientre de su madre, quien se encontraba en estado de muerte cerebral y a la que los especialistas mantuvieron artificialmente con vida hasta que el feto cumplió siete meses de gestación. Entonces se dijo que la mujer había sido trasladada al hospital producto de una hemorragia cerebral, pero, al realizarle un ultrasonido, se comprobó que el bebé permanecía vivo.
- Un año después, en el 2014, durante un bombardeo en Gaza, los médicos se enfrentaron a otro nacimiento bastante inusual: debieron practicarle una cesárea de emergencia a una mujer que había muerto una hora antes en una explosión. La bebé falleció unos días después.
