
Diario ‘El Tiempo’, Colombia. La vieja recomendación de tomar ocho vasos de agua al día puede, a juicio de un reciente estudio, no tener ningún fundamento científico.
Los que cumplían la receta al pie de la letra hoy están confundidos. Y no son los únicos. A juzgar por las recientes investigaciones y revisiones ahora se sabe que comer huevos no eleva el colesterol, los complementos vitamínicos no aportan todos los beneficios que prometen, algunos antidepresivos empeorarían el problema y nadie tiene claro si los celulares causan cáncer.
Es necesario darles una segunda mirada a estos hallazgos y preguntarse: ¿cuándo vale la pena hacerles caso? Antes de adoptar cambios con base en esos nuevos estudios, conviene tener claro el proceso que siguen los científicos para determinar si un trabajo es válido.
Lo primero es estar atento a quiénes son los autores del trabajo y si son respaldados por instituciones y universidades serias.
Luego, se analiza qué tipo de estudio es. Parecieran ser más confiables los resultados de comparaciones entre grupos de personas o poblaciones. Por ejemplo, si se estudia un medicamento se analiza a la vez un grupo similar que lo consume y otro que no.
Conviene ver dónde se publica. Los estudios serios se divulgan según protocolos muy estrictos en revistas científicas, y después por los medios de comunicación. No a la inversa.
Es vital identificar también si el estudio tienen detrás patrocinios que responden a intereses comerciales, lo cual puede sesgar los resultados.