
“Todavía no nos hemos puesto de acuerdo en cómo nos vamos a acomodar, pero lo vamos a recibir con los brazos abiertos y con mucho amor”.
Con estas palabras, Yolanda Calderón –abuela de Deylan Isaac Guillén, el niño que nació cuando su mamá tenía muerte neurológica– describió cómo se preparan para recibir al bebé en su casa, en Paraíso de Cartago.
“Ahí lo esperan sus dos hermanitos (de seis y dos años y tres meses), sus familiares... ¡hasta los vecinos quieren chinearlo ya; brazos no le van a faltar para cuidarlo!”, exclamó.
La mujer afirmó que los médicos pasan pendientes del menor y que desde el primer momento les hablaron con sinceridad sobre lo que sucedía con su hija y con su nieto.
Dolor y alegría. “Enfrentamos sentimientos encontrados, porque es muy dolorosa la muerte de nuestra hija Raquel, pero nos da una felicidad enorme saber que el chiquito se recupera tan bien y que está luchando. Es pequeñito porque es prematuro, pero sabemos que es bien fuerte. Los doctores lo están cuidando muy bien y chineando muchísimo”, aseveró Calderón.
Aunque los abuelos desconocen la fecha en la que el menor abandonará el hospital, lo visitan constantemente estos días mientras le preparan el lugar donde vivirá y compartirá con sus hermanos mayores.
