Irene Rodríguez. 13 julio
La cirugía les permitió a las personas tensar y relajar los brazos. Fotografía de archivo con fines ilustrativos
La cirugía les permitió a las personas tensar y relajar los brazos. Fotografía de archivo con fines ilustrativos

Ninguno de ellos supera los 40 años, pero por diversos motivos presentaban tetraplejia, una condición caracterizada por la parálisis de las extremedidades superiores e inferiores.

No obstante, un procedimiento pionero realizado en Melbourne, Australia, le permitió a estas 13 personas recuperar la movilidad en sus brazos y manos. Ahora, de acuerdo con un reporte publicado en la revista The Lancet, ellos son capaces de alimentarse, sostener un refresco, lavarse los dientes y escribir.

¿Cómo lo hicieron? Especialistas del centro médico Austin Medicine realizaron una cirugía llamada “transferencia de nervios”, en la que se conectan los nervios que sí se mantienen funcionales con los que están dañados.

Los cirujanos unieron esos nervios funcionales ubicados arriba de la espina dorsal a los nervios paralizados debajo de la lesión o daño.

Dos años después de estas cirugías, y luego de recibir terapia física de manera constante e intensiva, ellos ya pueden realizar funciones básicas y cotidianas, lo que les da mayor movilidad.

De acuerdo con los investigadores, esto quiere decir que las transferencias de nervios funcionan de manera similar a las transferencias de tendones, la técnica convencional para devolver funcionalidad a los músculos paralizados.

No obstante, la transferencia de nervios tendría una ventaja: y es que las incisiones son más pequeñas, con lo que la recuperación posterior a la cirugía se hace de forma más rápida.

“Para las personas con tetraplejia, mejorar las funciones de sus manos es la meta más importante. Creemos que la cirugía de transferencia de nervios es una nueva opción, y que le da a los individuos con parálisis la posibilidad de recuperar la función de sus brazos y manos para hacer tareas cotidianas y tener más independencia”, subrayó en un comunicado de prensa Natasha van Zyl, cirujana quien lideró los procedimientos.

El estudio paso a paso

El proyecto de investigación reclutó a 16 adultos (13 hombres, tres mujeres) con una edad promedio de 27 años cuya tetraplejia no tuviera más allá de 18 meses de haberse presentado y que esta se diera por lesiones en la médula espinal y cuello.

La mayoría de estos pacientes habían sufrido accidentes de tránsito o lesiones deportivas.

Los participantes fueron sometidos a una o múltiples transferencias de nervios en una o ambas extremidades superiores para restaurar funciones como la extensión del codo, abrir y cerrar puños y la función de pinza de la mano.

Al unir nervios aún funcionales con otros dañados los cirujanos pretendían “revivir” los músculos paralizados.

En total, los especialistas hicieron 59 transferencias de nervios en 16 participantes. En diez de ellos, las transferencias de nervios también fueron combinadas con transferencias de tendones para observar esta posibilidad en futuras intervenciones.

Aunque en la mayoría de los casos las cirugías sí fueron exitosas, tres participantes tuvieron cuatro transferencias de nervios fallidas, y dos tuvieron una reducción en su sensibilidad.

Por otra parte, dos de las personas cuyos procedimientos resultaron exitosos en un inicio, tuvieron al tiempo una reduccion en la habilidad de mover la muñeca, que fue resuelta con terapia física extra.

¿Qué pasa en estos casos? Los investigadores indican que se deben estudiar más a fondo, especialmente porque esta técnica apenas ha sido aplicada en un número muy pequeño de personas, y deben conocerla mejor y practicarla más para obtener mejores resultados.