El precioso mecanismo fue transportado al taller de Otakar Zamecnik, relojero de la ciudad, quien necesitará tres meses de laborioso trabajo para poder renovarlo.
Dotado de un mecanismo complicado y de una gran precisión que sigue hasta nuestros días, el reloj, situado en el antiguo Ayuntamiento de Praga, se puso en funcionamiento en el siglo XV gracias al genio de sus creadores: Mikulas de Kadan y Hanus de Ruze.
A pesar de las reparaciones y los perfeccionamientos realizados durante siglos, tres cuartas partes de las piezas que lo componen son las originales, explica Zamecnick, quien desde hace 15 años se ocupa de que el aparato funcione.
Desde hace siglos el sofisticado astrolabio del reloj mide el tiempo y muestra el movimiento del Sol y la Luna entre los signos del zodíaco. Creado antes del nacimiento de Nicolas Copérnico, el reloj fue concebido partiendo del principio de que la Tierra era centro del Universo.
"En noviembre el reloj funcionará de nuevo y funcionará otros 600 años", asegura Zamecnik.