
Las reliquias de Santa María Margarita de Alacoque, quien fuera testigo de las cuatro principales apariciones del Sagrado Corazón de Jesús, están de paso por Costa Rica como parte de su recorrido por distintos países de Latinoamérica.
Santa Margarita nació en Vérosvres (Francia) en 1647; ingresó al Monasterio de la Visitación de Santa María de Paray-le-Monial en 1671 y, a finales de 1673, en momentos de profunda oración, fue testigo de la primera de las cuatro apariciones que experimentaría del Sagrado Corazón de Jesús, uno de los símbolos más venerados por la fe católica y que hace referencia a la vida emocional y moral de Jesucristo.
Según el sacerdote José Manuel Garita, rector del Templo Votivo al Sagrado Corazón, la visita de la urna de Santa Margarita cumple tres propósitos: renovar la devoción del pueblo, la consagración del país en la fe al Sagrado Corazón y la declaración del Templo Votivo como Santuario Nacional.
Las reliquias de Santa Margarita, que originalmente permanecen el la Capilla de Paray-le-Monial en Francia, comenzaron su periplo en Costa Rica, mañana partirán hacia El Salvador, para luego seguir hacia México y Guatemala, entre otros países latinoamericanos.
Para el sacerdote francés Edouard Marot, rector de la Capilla de Paray-le- Monial, el mensaje principal que llevan las reliquias de Santa Margarita es la devoción, la paz y la oración.
"El amor que la gente le entrega a Santa Margarita es el amor que le dan a Jesús", agrega Marot.
La ceremonia de despedida de la urna de Santa Margarita se realizará a las 9:30 a. m. en el templo votivo del Sagrado Corazón y una segunda misa se dará en el mismo templo a las 7 p. m.