
Una investigación publicada en la revista Science identificó por primera vez la extensión global de las redes de hongos micorrízicos arbusculares. Los científicos estimaron que esta infraestructura biológica suma 110 cuatrillones de kilómetros, una distancia equivalente a 750.000 millones de veces el recorrido entre la Tierra y el Sol.
El estudio fue desarrollado por la organización Society for the Protection of Underground Networks (Spun). El equipo utilizó modelos de aprendizaje automático y analizó datos procedentes de más de 16.000 muestras de suelo recolectadas en distintas regiones del mundo.
Los investigadores elaboraron el primer mapa global de estos organismos. Los resultados mostraron la enorme magnitud de una red que opera bajo la superficie terrestre y cumple funciones clave para los ecosistemas y la regulación del clima.
Las zonas con mayor densidad de estas estructuras incluyen los Everglades, en Florida, las praderas inundadas de Sudd, en Sudán del Sur, y diversos ecosistemas de praderas y estepas.
Sin embargo, muchas de estas áreas enfrentan una creciente presión por actividades humanas. El estudio señaló que varios de esos territorios cuentan con bajos niveles de protección ambiental. Esta situación aumenta el riesgo de deterioro de las redes de hongos micorrízicos arbusculares.
La investigación también encontró diferencias importantes entre ecosistemas naturales y terrenos agrícolas. La densidad promedio de estas redes en áreas destinadas a la agricultura resultó 47,3% menor que la registrada en ecosistemas silvestres.
Los autores atribuyeron parte de esa reducción a prácticas agrícolas de gran escala. También indicaron que el uso de fertilizantes y fungicidas puede afectar la relación simbiótica entre plantas y hongos.
Los científicos advirtieron que una menor densidad de redes fúngicas reduce la capacidad del suelo para almacenar carbono, distribuir nutrientes y proteger los cuerpos de agua frente a la contaminación por nitrógeno, fósforo y otras sustancias químicas.
Además, señalaron que el deterioro de estas estructuras podría aumentar la presencia de contaminantes en ríos y otros cursos de agua.
Los responsables del estudio indicaron que el objetivo del trabajo consiste en ofrecer información que permita identificar los lugares donde estos ecosistemas prosperan y aquellos donde enfrentan mayores amenazas.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
