
Los Ángeles. EFE. La serie Everybody Loves Raymond se alzó ayer con la victoria en la 57.° edición de los premios Emmy al obtener el galardón a la mejor comedia del año.
Su victoria se dio sobre la debutante y máxima candidata Desperate Housewives (Esposas desesperadas), que aspiraba a 15 premios.
La 57 edición de los premios Emmy, que anualmente concede la Academia de Artes y Ciencias de Televisión, se celebró en el auditorio Shrine de Los Angeles.
En total, Everybody Loves Raymond obtuvo tres de los principales galardones de esta velada, al sumar a su victoria como mejor comedia del año los obtenidos en las categorías de mejor actor y actriz secundarios de comedia.
Su victoria es considerada como un triunfo de la nostalgia, concedido a una serie de gran éxito que este año se despidió de sus espectadores tras nueve años en antena.
La competidora. Como mejor actriz en una serie de comedia el galardón fue para Felicity Huffman, una de las protagonistas de Esposas desesperadas.
Ella encarna a una madre sobrepasada por su familia y añorante de sus años como profesional en la industria de la publicidad,
La actriz, casada con el también actor William H. Macy, se desmarcó así de sus compañeras de serie y rivales en la misma categoría Teri Hatcher y Marcia Cross.
Desperate Housewives también obtuvo la distinción en el rubro dirección, en el que Charles McDougal se alzó con un Emmy.
Los perdidos. En la categoría de mejor drama el premio fue a parar a las manos de quienes producen la serie Lost (Perdidos) , que en su primer año en antena se ha ganado la popularidad y ahora el Emmy.
Tony Shalhoub obtuvo una nueva victoria en los premios Emmy al conseguir una estatuilla en la categoría de mejor actor en una serie de comedia con Monk, premio que ya obtuvo por la misma interpretación en el 2003.