
Una rana que vive en los arroyos y cascadas de China central tiene la extraña cualidad de hacerse oír en el ruido del agua, por medio de mediante vibraciones.
Según un estudio científico realizado por la Universidad de Illinois, la rana Amolops tormotus -descubierta en 1977- se vale de ultrasonidos superiores a 20.000 hertz para establecer contacto con otros individuos de su misma especie desde hace siglos.
El hertz es la unidad mínima de frecuencia y significa que una onda sonora completa un ciclo por segundo.
Esta semana, la revista Nature explicó que este anfibio tuvo que evolucionar a esta forma de comunicación para superar los enormes ruidos del agua durante las fuertes temporadas de lluvia.
"Este es el primer animal no mamífero que puede comunicarse como lo hacen los murciélagos, las ballenas, los delfines y algunos roedores", recalcó Albert Feng, líder del equipo científico.
Un lenguaje amplio. La rana Amolops tormotus tiene un espectro de comunicación muy amplio. Una parte es audible para los seres hu manos y la otra no.
Ya hace algunos años, Feng y sus colegas habían descubierto que los machos de esta especie emiten un canto similar al trino de los pájaros para cortejar a sus parejas. "Este canto tiene muchas variantes de sonidos armónicos", explicó entonces el reporte del estudio.
Sin embargo, ahora, los científicos logran añadir a este espectro el ultrasonido: un rango inaudible para las personas.
La sospecha de comunicación ultrasónica en estas ranas ya existía. Para confirmar la hipótesis los científicos se decidieron por grabar el croar de un macho de Amolops tormotus.
Lo primero que hicieron con estos 'cantos' fue separar los sonidos audibles de los componentes ultrasónicos. Esto se realizó en un laboratorio con un equipo audiovisual especializado.
Después se dirigieron al hábitat natural de estas ranas y reprodujeron en repetidas ocasiones los extractos obtenidos en el laboratorio: tanto el croar audible como el ultrasónico.
Cinco ranas macho de un total de ocho reaccionaron ante el mensaje ultrasónico reproducido por los científicos.
"Esta es la comprobación de que las ranas Amolops tormotus entienden los cantos que nosotros oímos pero que también utilizan un lenguaje ultrasónico para comunicarse", explicó Feng.
El especialista indicó que, además de dar claves sobre la evolución del oído, este estudio podría servir para desarrollar tecnologías que permitan a la gente oír en ambientes con mucho ruido.