Por cada 100 pacientes que sufren cáncer de pulmón o de mama hay 35 que desarrollan tumores malignos en el cerebro por causa de una metástasis.
La cirugía y la radioterapia son las dos armas para salvar sus vidas; sin embargo, una tecnología de más reciente desarrollo se abre campo.
Centros de Estados Unidos, Japón y China están utilizando la radiocirugía como primera opción para erradicar los tumores cerebrales que aparecen por una metástasis (cáncer que se extiende lenta o agresivamente a otras partes del cuerpo).
La radiocirugía se realiza con una máquina especial llamada "bisturí de rayos gamma" -esa tecnología no ha llegado al país-.
En realidad no es un bisturí, sino una máquina que lanza rayos invisibles para destruir los tumores del cerebro.
Está aprobada para tratar tumores por metástasis dentro del cerebro (intracraneales).
El Centro de Neurociencias del hospital Baptist, en Miami, Estados Unidos, por ejemplo, ha demostrado que los pacientes viven más tiempo con radiocirugía.
"Un paciente con un tumor se operaba, recibía radioterapia y vivía de ocho a diez meses. Si tenía más de un tumor se le aplicaba radioterapia y vivía de tres a seis meses (...). Ahora, con radiocirugía, viven un año", explicó el neurocirujano Aizik Wolf, director del Centro de Neurociencias del Baptist.
Wolf, reconocido investigador de radiocirugía, es uno de los médicos que ya no usa la radioterapia tradicional (radiación externa) en ese tipo de tumores.
Su centro tiene una de las 60 máquinas de bisturí gamma que hay en Estados Unidos. Y solo utiliza la radioterapia tradicional si el cáncer entra en el líquido encefálico (líquido del cerebro).
Radical salto. Actualmente, según las normas de los hospitales estadounidenses -y costarricenses-, un paciente con un tumor cerebral por metástasis recibe cirugía y luego radioterapia tradicional.
Si tiene dos o más tumores de ese tipo se le trata con radioterapia.
El cambio se está dando en este segundo caso. "Preferimos usar de una vez la radiocirugía porque prolonga la vida del paciente y tiene muy pocos efectos secundarios (no hay pérdida del cabello, ni se quema la piel)", explicó.
"En nuestras investigaciones (la más reciente publicada en el Journal of Neurosurgery ), también demostramos que la radiocirugía puede tratar tumores sin límite de tamaño o de número", agregó.
Otra ventaja es que se realiza en una sesión de tres a cuatro horas, en promedio, en lugar de sesiones de varios días.
Costosa tecnología. En Costa Rica, los tumores por metástasis son tratados con cirugía y/o radioterapia convencional.
Una de las mayores barreras para la expansión de la radiocirugía es el costo de esa tecnología: comprar e instalar un bisturí de rayos gamma cuesta $4 millones (casi ¢1.940 millones de colones).
Para Wolf, es una valiosa opción de tratamiento porque al prolongar la vida del paciente, este tiene más tiempo para tratar su cáncer inicial.
"Cuando el cáncer llega al cerebro todo suele complicarse y el paciente tiene poca oportunidad de vivir. Si controlamos eso, hay mayor oportunidad para atender el cáncer de mama o de pulmón que dio inicio a todo", dijo.
Según sus registros, el 95% de las muertes tras la radiocirugía se deben al tumor inicial, y no al del cerebro.
Aclaró que, por tratarse de metástasis, los tumores pueden aparecer de nuevo en esa zona.
Por ahora la radiocirugía no supera a la radioterapia cuando el cáncer se inicia en el cerebro.