
New Haven (EE. UU.) (DPA). Para el Premio Nobel de Química 2009 Thomas Steitz la química no está de ninguna manera limitada a su laboratorio.
A este científico estadounidense, de 69 años, profesor de biofísica y bioquímica molecular de la Universidad de Yale, en New Haven, le gusta mucho cocinar.
"Es como hacer química", dijo a la agencia dpa tras recibir la notificación de que era uno de los tres galardonados. "Uno mezcla componentes para fabricar algo a partir de ello".
Steitz está casado con la bióloga molecular Joan Argetsinger Steitz, quien investiga al igual que él en un laboratorio de la Universidad de Yale, y "por su trabajo vuela constantemente alrededor del mundo".
Su hijo, de 29 años, siguió los pasos de sus padres y se graduó en biofísica y bioquímica molecular también en la Universidad de Yale. Sin embargo, luego se abrió su propio camino. Primero fue durante tres años jugador profesional de béisbol con los Milwaukee Brewers y estudió Derecho en la universidad "familiar", dijo el orgulloso padre.
Para la pareja de investigadores Steitz, que ingresó junta hace unos 30 años en la prestigiosa Universidad Ivy League, al norte de Nueva York, no surge ningún problema doméstico por sus largas horas en el laboratorio. "Conocemos el desafío y entendemos al otro", dijo Thomas Steitz a dpa.
Para distenderse, a los Steitz les gusta ir a la montaña. "Recientemente hicimos una excursión por las Montañas Rocosas de Colorado, antes estuvimos en los Alpes suizos, en Noruega y muchas otras montañas del mundo".
Thomas Steitz comenzó en 1995 con las investigaciones que le valieron ahora el Premio Nobel. El avance decisivo lo logró en 2000.
"Pero seguimos trabajando con los ribosomas e investigamos diferentes características, para aprender aún más sobre sus funciones", indicó.
Su mujer, Joan, fue la primera doctoranda mujer que fue admitida por el investigador de ADN y posterior premio Nobel James Watson.