
Los perezosos se distinguen por una característica que pocos animales comparten: viven a un ritmo mucho más pausado que el resto de los mamíferos. Caminan despacio, digieren lentamente los alimentos y consumen muy poca energía. Ahora, un estudio internacional encontró nuevas pistas en su ADN que podrían ayudar a explicar cómo evolucionó ese estilo de vida.
La investigación, publicada en la revista BMC Biology, no identificó un “gen de la lentitud”. En cambio, analizó los genomas del perezoso de dos dedos (Choloepus didactylus) y del oso hormiguero del sur (Tamandua tetradactyla) para reconstruir parte de su historia evolutiva y comprender qué cambios genéticos los diferencian de otros mamíferos.
Los investigadores descubrieron que los perezosos poseen la mayor cantidad de retrocopias descrita hasta ahora entre los mamíferos estudiados. Las retrocopias son copias adicionales de genes que se forman cuando una molécula de ARN vuelve a insertarse en el ADN. Durante muchos años se creyó que estas copias no tenían función, pero hoy se sabe que algunas permanecen activas y pueden adquirir nuevas tareas dentro del organismo.
El estudio encontró que casi la mitad de las retrocopias identificadas en el perezoso de dos dedos muestran señales de actividad en distintos tejidos. Además, los investigadores detectaron 38 retrocopias con características que indican que pudieron conservarse porque aportaron alguna función durante la evolución de la especie.
Muchas de esas copias provienen de genes relacionados con las mitocondrias, estructuras presentes en las células que producen la mayor parte de la energía que utiliza el organismo. También proceden de genes asociados con procesos metabólicos, es decir, con las reacciones químicas que permiten transformar los alimentos en energía.
Los autores consideran que esos cambios genéticos podrían haber contribuido a las adaptaciones fisiológicas que distinguen a los perezosos. Estos animales registran el metabolismo más bajo conocido entre los mamíferos, poseen poca masa muscular, tardan mucho tiempo en digerir las hojas que consumen y su temperatura corporal fluctúa más que la de la mayoría de especies. Todas estas características reducen el gasto energético y les permiten sobrevivir con una dieta de bajo contenido calórico.
El trabajo también reconstruyó la evolución de fragmentos móviles del ADN conocidos como LINE-1, capaces de copiarse e insertarse en nuevas posiciones del genoma. Los investigadores observaron que los perezosos conservaron una actividad reciente de estos elementos, lo que habría favorecido la aparición de miles de nuevas retrocopias durante millones de años.
Según los autores, estos hallazgos muestran que las retrocopias fueron un componente importante en la evolución del genoma de los perezosos y ofrecen nuevas pistas para comprender el origen de algunas de sus adaptaciones biológicas. El estudio señala que estos cambios genéticos representan posibles contribuciones a su metabolismo especializado, pero no concluye que expliquen por sí solos la lentitud característica de estos animales.
