
Un grupo de orcas en aguas del Golfo de California, en México, fue grabado utilizando una táctica inusual para cazar tiburones blancos juveniles. Los registros, obtenidos con drones y divulgados el 3 de noviembre en la revista Frontiers in Marine Science, mostraron cómo estos depredadores marinos lograron inmovilizar a sus presas para luego extraerles el hígado con una precisión quirúrgica.
Los científicos observaron que las orcas giraron a los tiburones de cabeza, induciéndolos a un estado de trance conocido como “inmovilidad tónica”. En esa condición, el tiburón pierde el control motor y queda completamente indefenso.
Los investigadores detallaron que, aprovechando esta parálisis temporal, las orcas extrajeron los hígados de los tiburones, los cuales poseen un alto contenido nutricional. En ocasiones, otros órganos también fueron removidos antes de abandonar la carcasa flotando.
Los ataques ocurrieron en al menos tres momentos distintos en la costa mexicana. Las orcas involucradas pertenecen al grupo de Moctezuma, nombrado así en honor al macho que se hizo conocido en 2023 por matar a un tiburón ballena.

Estrategia coordinada y precisa
Durante dos eventos documentados en agosto de 2020, cinco orcas hembras rodearon a sus presas hasta agotarlas. Luego, las llevaron a la superficie tras inducir el estado de trance. Con movimientos calculados, retiraron los órganos deseados.
En un tercer ataque, en agosto de 2022, un macho adulto replicó el mismo método y mordió al tiburón blanco hasta exponer su hígado. En algunos casos, los órganos extraídos fueron compartidos entre los miembros del grupo, lo que sugiere cooperación social durante la alimentación.
El estudio destacó que esta técnica de caza refleja la inteligencia y el aprendizaje social de las orcas. Este tipo de comportamiento indica un pensamiento estratégico y transmisión cultural entre los individuos del grupo.
Se señaló que los tiburones blancos adultos suelen huir de zonas con presencia de orcas, pero los juveniles no reaccionan igual, lo que los convierte en blancos fáciles. Esta falta de reacción puede deberse a que no reconocen aún a las orcas como una amenaza, según analizaron los expertos.

Cambio climático y nuevas oportunidades de caza
Los científicos también asociaron esta conducta al cambio en las rutas de reproducción de los tiburones blancos. Fenómenos como El Niño y el aumento de la temperatura del océano han propiciado la formación de nuevos criaderos en aguas mexicanas.
Esto generó nuevas oportunidades para las orcas, depredadores con gran capacidad de adaptación. De acuerdo con los investigadores, otros grupos podrían adoptar este comportamiento, ya que hasta el momento este grupo de Moctezuma ha mostrado preferencia por tiburones y rayas.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
