
Un proyecto del Ministerio de Cultura y de la Municipalidad de San José convertirá a la plaza de la Democracia en un sitio más agradable y accesible para todos sus visitantes, a partir del mes de diciembre.
La idea del proyecto es lograr que este lugar sirva de plataforma para resaltar la belleza del edificio que alberga el Museo Nacional, una de las principales obras arquitectónicas de la ciudad capital.
Además, otro de los objetivos es que funcione como un centro de esparcimiento y reunión para familias, turistas y quienes visiten los alrededores.
“La plaza de la Democracia es un lugar donde la gente no se siente segura, y es común encontrar personas durmiendo en sus rincones. Por ello, quienes transitan por ella solo van de paso”, señaló María Elena Carballo, ministra de Cultura y Juventud.
Esta es la primera remodelación que se realiza a la plaza, la cual se inauguró en 1989, en el marco de la celebración de los 100 años de democracia de Costa Rica.
La iniciativa, que también cuenta con el apoyo de la empresa privada, tendrá un costo de ¢112.771.000.
La intervención del sitio se inició en los primeros meses de este año con el traslado de la estatua del expresidente José Figueres Ferrer a los jardines del Museo Nacional.
Adicionalmente, la fuente ubicada al costado sureste de la plaza fue eliminada.
Ambas estructuras fueron agregadas al diseño de la plaza en la década de los años 90.
“Se suprimieron los elementos que partían la plaza en dos, dificultaban el paso a través de ella e impedían apreciar el edificio del antiguo Cuartel Bellavista que alberga hoy el museo”, afirmó Ronald Quesada, arquitecto del Museo Nacional.
Acceso para todos. El mayor cambio que sufrirá la plaza de la Democracia es la creación de dos rutas con rampas, las cuales permitirán a personas en sillas de ruedas y niños en coche ingresar y transitar de manera fluida.
Las rampas comunicarán las tres terrazas que componen el diseño actual de la plaza y que hoy solo se conectan a través de gradas.
Por otra parte, al sitio se le añadirá un circuito o camino especial para las personas con problemas visuales.
Para ello, se instalará una loza con textura diferente a la utilizada en el resto de la explanada.
El objetivo es crear un camino de fácil detección para el bastón de una persona ciega.
También a esta loza se le añadirán marcas especiales para advertir al transeúnte si debe continuar caminando hacia el frente, o virar hacia la derecha o izquierda.
Adicionalmente, se colocarán líneas de color amarillo para aquellos cuya visión es borrosa y barandas en algunos tramos para hacer más seguro el paso.
“Este diseño fue avalado por el Consejo Nacional de Rehabilitación y convertirá esta plaza en la primera en ofrecer acceso total a las personas con discapacidad”, indicó Quesada.
“El objetivo es que las personas con discapacidad ingresen, transiten y crucen el lugar sin ningún obstáculo y de manera segura”, añadió.
Más agradable. El arquitecto señaló que la plaza de la Democracia también refrescará su apariencia al integrar más naturaleza y espacios que invitan a los ciudadanos a estar en ella.
Por ejemplo, se sembrarán 45 árboles nativos, además de plantas de café, con el fin de atraer pájaros y mariposas al lugar y dar sombra a las 50 bancas que colocarán en los alrededores.
Otro cambio es la creación de zonas en las terrazas cubiertas de grava de color marrón con un doble propósito.
Por un lado, el contraste del color marrón con el gris de los azulejos del piso, junto con la vegetación, busca reducir el brillo que produce el sol en el espacio abierto de la plaza y que puede molestar la vista de las personas.
Además, la textura de la grava permitirá a los visitantes, en caso de que así lo deseen, colocar mantas y sentarse sobre ellas.
Quesada agregó que también se reforzará la iluminación del sitio para ofrecer mayor seguridad a las visitantes en horas de la noche.
“Lo que se quiere es que el Museo Nacional utilice la plaza para sus actividades y que estas inviten a la gente a ingresar”, comentó.
De hecho, el plan de remodelación incluye habilitar el ingreso al Museo por la plaza en el 2009.
Esto se realizará a través de una pequeña puerta ubicada en el costado sureste del inmueble, y que conecta de manera directa a la zona del mariposario.
La nueva puerta beneficiará a personas con discapacidad y se unirá a un ambicioso proyecto en agenda del Museo Nacional para crear en su interior facilidades de acceso a esta población.
Quesada destacó que la remodelación de la plaza estará concluida en diciembre, pero su inauguración está programada para el mes de enero del 2009.