Desde ayer y hasta el 22 de diciembre, las obras inigualables del reconocido artista catalán Salvador Dalí están al alcance de la vista de manera gratuita.
A través de 25 reproducciones autorizadas de las creaciones, el centro cultural Casals Catalá, ubicado en el Paseo Colón, continúa celebrando en Costa Rica el centenario del nacimiento de este reconocido pintor (1904).
Los colores, espaldas desnudas y trazos 'derretidos' prometen cautivar la mirada de los curiosos que se acerquen.
Junto a cada pieza los organizadores han colocado una explicación en español, inglés, francés y catalán de cada obra: sus orígenes y cómo ha sido interpretada.
Mario Zaragoza, promotor de la muestra y director del centro, asegura que el espectador podrá conocer las pequeñas historias de la vida de Dalí y también hurgar un poco en sus sentimientos.
En la muestra figuran retratos de su amada esposa, a quien él tituló Gala, imágenes de sus padres ( Retrato de mi padre , 1920) y hasta un perfil de su hermana vestida con azul ( Retrato de mi hermana , 1925).
Hay referencias gráficas a los personajes favoritos de Dalí, como en la obra La nariz de Napoleón transformada en una mujer encinta que pasea melancólicamente su sombra entre las ruinas originales (1945) y Retrato de Pablo Picasso en el siglo XXI (1947).
Además, hay varios autorretratos que evidencian -según reconoció el propio Dalí- como él mismo desdoblaba su personalidad.
Entre estas obras destacan Autorretrato con cuello rafaelesco (1921) y Autorretrato con "L'humanité" (1923).
No falta tampoco el mundialmente reconocido cuadro llamado Cincuenta imágenes abstractas que, contempladas a una distancia de dos yardas, se transforman en tres Lenins disfrazados de chino y, contempladas a una distancia de seis yardas, parecen la cabeza de un tigre real (1962).
Retrospectiva. "La exposición se trata de una retrospectiva de la obra de Salvador Dalí que celebra su vida", enfatizó Zaragoza.
La muestra, que llega al país con un año de retraso, es parte de la colección de la Fundación Gala, -la esposa del pintor- y fue traída a Costa Rica por iniciativa de la sede de Casal Catalá y de las Escuelas de Arquitectura y de Artes Plásticas de la Universidad de Costa Rica.
Posteriormente esta colección se exhibirá en la UCR y luego se irá a El Salvador y República Dominicana.