
Los tratamientos en píldora más populares contra la disfunción eréctil elevan el número de relaciones sexuales satisfactorias de los pacientes diabéticos.
A esa conclusión llegó una revisión científica publicada por la Biblioteca Cochrane de Gran Bretaña, una prestigiosa agrupación médica que divulga estudios.
El trabajo halló que los fármacos Viagra, Cialis y Levitra mejoran la satisfacción sexual de hombres con diabetes que sufren de disfunción eréctil.
Este trastorno es la incapacidad del varón de lograr o mantener una erección que le permita una relación sexual.
Se estima que la mitad de los hombres diabéticos tienen por lo menos un episodio en el cual su erección resultó inadecuada para completar el coito.
Esto es así porque la diabetes daña en forma progresiva los nervios y los vasos sanguíneos. Por ello, los varones diabéticos tienen tres veces más posibilidades de presentar una disfunción eréctil.
Diferentes estrategias se usan para ayudar a esos pacientes.
La revisión clínica halló que los tratamientos con Viagra, Cialis y Levitra elevan la satisfacción sexual de los diabéticos tipo I y II.
Los tres fármacos funcionan al inhibir una enzima llamada fosfodiasterasa 5 (PDE 5), pero con diferentes tiempos de acción.
Esta enzima está en el cuerpo cavernoso del pene e impide la dilatación de los vasos sanguíneos que permite el flujo de sangre hacia ese órgano para producir la erección.
Los fármacos inhiben la acción de dicha enzima para que se complete el flujo sanguíneo hacia el pene, y se produzca una erección, siempre y cuando, exista un estímulo sexual.
Estudio. Para el trabajo de diabetes y disfunción sexual, los médicos analizaron ocho estudios que evaluaron a 1.759 diabéticos.
Un 80% tenía diabetes tipo II, la cual aparece usualmente en pacientes con sobrepeso.
La mitad de los voluntarios recibió una de las tres drogas (Viagra, Cialis y Levitra) y la otra tomó un placebo (droga sin efectos en el organismo).
Quienes usaron los tres medicamentos tuvieron un 27% más de relaciones sexuales satisfactorias que los hombres diabéticos quienes no tomaron nada.
Los pacientes que usaron los fármacos sufrieron efectos secundarios, como dolor de cabeza y problemas en vías respiratorias.
Sin embargo, estos efectos no fueron lo suficientemente importantes como para que los pacientes no percibieran un clara mejoría en la calidad de sus vidas.
Los tres fármacos deben usarse luego de consultar con el médico. No se aconsejan en pacientes que toman tratamientos vasodilatadores coronarios.