
Un estudio de la Universidad Metropolitana de Osaka, en Japón, reveló que el bodión-limpiador (Labroides dimidiatus) mostró un nivel de inteligencia típico de mamíferos. La investigación se publicó en la revista científica Scientific Reports a finales de 2025.
Los científicos ya habían demostrado que esta especie logra reconocerse en fotografías. En el nuevo experimento aplicaron marcas que imitaban parásitos en el cuerpo de los peces y luego los colocaron frente a espejos.
Los investigadores observaron que incluso los peces que nunca habían visto su reflejo aprendieron a usar el espejo con rapidez para limpiarse los supuestos parásitos. En algunos casos reaccionaron durante la primera hora tras la exposición.
El comportamiento apareció en un promedio de 82 minutos. En pruebas anteriores el proceso tardó entre 4 y 6 días. La diferencia marcó un avance relevante en la comprensión de su conducta.
Según explicó Shumpei Sogawa, investigador de la Escuela de Posgrado en Ciencias de esa universidad, los estudios previos exponían primero a los peces al espejo durante varios días. Después de que se habituaban y dejaban de reaccionar de forma social, los científicos añadían la marca.
En el nuevo diseño experimental el equipo invirtió el orden. Primero marcaron a los peces y luego les presentaron el espejo por primera vez. El investigador indicó que los animales percibían algo inusual en su cuerpo, pero no lograban verlo. Cuando apareció el espejo, obtuvieron información visual que coincidió con esa sensación previa. Esto aceleró la conducta de raspado.
Prueba de contingencia
Tras varios días de exposición al espejo algunos bodiones realizaron una acción adicional que sorprendió a los científicos.
Los peces tomaron un pequeño trozo de camarón del fondo del acuario. Luego lo llevaron hacia el espejo y lo soltaron de forma intencional cerca del vidrio. Después observaron cómo el camarón descendía por la superficie reflejada y tocaron el vidrio de manera repetida con la boca mientras seguían el movimiento en el reflejo.
Los investigadores interpretaron esta conducta como un “test de contingencia”. Este comportamiento avanzado ocurre cuando el animal evalúa cómo objetos externos se comportan en el espacio del espejo, en lugar de probar solo con su propio cuerpo.
Otras especies como las rayas-manta y los delfines mostraron conductas similares en estudios anteriores.
Sogawa afirmó que los hallazgos sugieren que la autoconciencia no evolucionó únicamente en el grupo limitado de especies que superaron la clásica prueba del espejo. Señaló que podría estar más extendida en distintos grupos taxonómicos, incluidos los peces.
El investigador añadió que es altamente probable que el autoconocimiento mediante espejos aparezca en muchas especies en las que ya se documentó el uso de herramientas basadas en reflejos.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
