
El terreno de 32 hectáreas que una vez ocupó la empresa Productos de Concreto, en los cantones de La Unión y Desamparados, se convertirá en el Parque Metropolitano La Libertad, con un diseño arquitectónico ideado por tres jóvenes profesionales ticos.
Los arquitectos Diego van der Laat, Marisol Rímolo y Ana Patricia Arias, de la firma Sanjosereves , elaboraron la propuesta ganadora del concurso público para seleccionar el plan maestro del Parque La Libertad, un proyecto del Ministerio de Cultura y Juventud.
El principal mérito que los miembros del jurado valoraron para expresar su veredicto fue la manera clara, sencilla y económica en que el modelo integra el contexto urbano circundante, el paisaje natural y las características propias de un parque con sus cuatro áreas de trabajo: difusión de las artes, recreación urbana, conservación ambiental y fomento de pequeñas y medianas empresas culturales.
Intervención mínima. Según explicaron los arquitectos , su propuesta plantea una reutilización de las antiguas instalaciones de Productos de Concreto, sus áreas verdes y estructuras existentes con una intervención arquitectónica mínima.
“El objetivo es convertir una antigua planta industrial en un parque que regenere la diversidad biológica, ofrezca a las personas espacios al aire libre para el deporte y la recreación, y desarrolle un programa de gestión ambiental”, explicó el arquitecto Diego van der Laat.
Su colega Patricia Rímolo detalló que la propuesta plantea un diseño arquitectónico sencillo para integrar a las tres comunidades urbanas aledañas: Patarrá, Fátima y Río Azul. “ Nuestra intención inicial es lograr que las 700.000 personas que habitan esas comunidades pueden apropiarse del parque y para eso diseñamos cuatro ejes de circulación ”, dijo la arquitecta.
Esos cuatro ejes que conectarán a las comunidades responden a diferentes necesidades topográficas y se elaborarán con materiales diversos.
El primero son veredas o pasos peatonales en superficies adoquinadas que funcionarán como puntos de acceso de las comunidades al parque.
El segundo eje lo integran senderos que sirven como conectores entre las personas y la naturaleza.
“Estos trillos serpentean un área boscosa dentro del Parque que albergará una pequeña reserva biológica. Están diseñados para realizar caminatas y observar aves y plantas, y estarán hechos de materiales orgánicos”, puntualizó van der Laat.
El tercer eje propone varias pistas deportivas asfaltadas de diferentes longitudes.
Finalmente, el cuarto incluye calles de servicio para el tránsito interno. Su uso será como conectores entre los puestos de seguridad en los accesos al parque, los edificios y parqueos.
Los arquitectos afirmaron que el corazón del proyecto será una plaza abierta destinada a espectáculos públicos masivos.