
Washington. AFP. La proporción de estadounidenses que sufren una obesidad extrema, con un peso de al menos 45 kilos por encima de lo normal, aumenta mucho más rápido que la proporción de otros obesos, según un estudio.
La proporción de estos obesos extremos (por ejemplo una mujer de 1,64 metros que pesa más de 113 kilos) aumentó un 50% entre el 2000 y el 2005 para alcanzar un 3% de la población estadounidense.
Este 3% equivalente a 6,8 millones de adultos, según un estudio del instituto Rand Corporation divulgado el martes.
Este aumento es dos veces más rápido que el de la cantidad de los otros obesos.
“La proporción de personas que se sitúan en el extremo de la escala de peso sigue aumentando a un ritmo muy rápido, pese a las campañas públicas de información sobre los riesgos de la obesidad y el aumento de la utilización de cirugías para adelgazar”, observó el economista Roland Sturm, autor del informe sobre obesidad.
La obesidad extrema, o mórbida, se define por un índice de masa corporal (IMC) superior a 40, mientras que una persona es considerada obesa con un IMC de entre 30 y 40 puntos en la escala.
El IMC se obtiene dividiendo el peso (en kilos) por la altura al cuadrado (expresada en metros).
El estudio recuerda que los costos en salud de un adulto muy obeso duplican a los de un adulto de peso normal.
“La explosión de las cirugías bariátricas (para tratar la obesidad mórbida) no cambió nada en la tendencia al incremento de la obesidad mórbida”, dijo Sturm.
Estas cirugías pasaron de 13.000 en 1998 a 100.000 en el 2003 y se estima que ascendieron a 200.000 en el 2006, en EE. UU.
Esta tendencia es mundial y en numerosos países europeos más de la mitad de la población tiene exceso de peso o es obesa.
El exceso de peso es uno de los factores de riesgo más importantes que contribuyen a los problemas de salud, reduciendo en dos años la expectativa de vida.