
Un par de fragmentos fósiles hallados en Tailandia permitió a un grupo de paleontólogos reconstruir una de las partes menos conocidas de Siamraptor suwati, un gran dinosaurio carnívoro que vivió hace unos 120 millones de años, durante el Cretácico temprano.
El estudio, publicado en la revista PLOS One, describe dos neurocráneos parciales recuperados en la Formación Khok Kruat, en la provincia de Nakhon Ratchasima. Los investigadores concluyeron que ambos pertenecen a Siamraptor, un terópodo de gran tamaño emparentado con los carcharodontosaurios, un grupo de depredadores que dominó varios continentes entre el Jurásico tardío y el Cretácico.
Los carcharodontosaurios fueron algunos de los principales depredadores terrestres de su tiempo. Incluyen dinosaurios de gran tamaño como Carcharodontosaurus y Giganotosaurus. Sin embargo, los representantes más antiguos de este grupo en Asia siguen siendo poco conocidos, por lo que Siamraptor ocupa una posición importante para entender cómo evolucionaron.
Hasta ahora, este dinosaurio había sido descrito principalmente a partir de mandíbulas, vértebras y otros huesos del esqueleto, pero faltaba una parte clave: el neurocráneo, la estructura ósea que protege el encéfalo y conecta varias regiones del cráneo.
Los dos nuevos fósiles ayudaron a llenar ese vacío. Uno corresponde a un neurocráneo incompleto y el otro aparte del techo del cráneo. Ambos fueron encontrados en la misma localidad donde ya se habían recuperado restos de Siamraptor, en Ban Saphan Hin.
Para analizarlos, el equipo utilizó tomografía computarizada de alta resolución. Esta técnica permitió observar estructuras internas sin dañar los fósiles y reconstruir digitalmente la forma del encéfalo y de varias cavidades craneales.
El examen mostró rasgos anatómicos que confirman que estos huesos pertenecen al grupo de los carcharodontosaurios. Entre ellos destacan una fosa supratemporal parcialmente cubierta y una cresta nucal alta, dos características que funcionan como señales anatómicas propias de ese linaje.
Además, los investigadores identificaron dos rasgos que no habían sido reportados antes en otros alosauroideos: una sutura frontoparietal en forma de cuña y dos fosas profundas en el margen lateral del hueso frontal. Como ambos fósiles comparten estas características, el estudio las propone como nuevas autapomorfías de Siamraptor, es decir, rasgos anatómicos exclusivos de esta especie.
El análisis filogenético confirmó también que Siamraptor ocupa una posición muy temprana dentro de Carcharodontosauria. Esto significa que representa una rama basal del grupo, cercana a sus primeras etapas evolutivas.
Comparar este neurocráneo con el de otros grandes terópodos permitió observar cómo ciertas estructuras craneales cambiaron a lo largo del tiempo dentro del linaje. Según los autores, esta información ayuda a entender mejor la historia evolutiva de los grandes depredadores del Cretácico y el papel que Asia tuvo en ese proceso.
El estudio fue realizado por investigadores del Fukui Prefectural Dinosaur Museum, la Fukui Prefectural University y la Nakhon Ratchasima Rajabhat University, entre otras instituciones.
