Washington. Agencias El año pasado los científicos pensaron que habían descubierto una nueva especie de roedor -una mezcla de rata y ardilla-.
Sin embargo, nuevos análisis efectuados determinaron que en realidad se trata de una especie de fósil viviente.
Así lo informaron la bióloga Mary Dawson y sus colaboradores del Museo de Historia Natural de Carnegie, en Pittsburgh, en la revista científica Science.
El animal recientemente descifrado mide unos 40 centímetros de largo y está estrechamente emparentado con una familia de roedores, que se creía extinta hace al menos 11 millones de años.
La criatura es de pelo gris oscuro y tiene el tamaño de una ardilla roja, patas cortas, cola peluda y un largo hocico.
Es un fenómeno raramente comprobable, en el que un animal vuelve a aparecer después de tanto tiempo. Esto es denominado por la ciencia como el "efecto Lázaro".
El nombre de este efecto hace referencia al evangelio de San Juan, en que se relata que Jesús resucitó a Lázaro.
Mary Dawson, del Museo Carnegie de Historia Natural en Pittsburg, dijo que era extremadamente raro para un mamífero reaparecer luego de un enorme vacío en el registro de fósiles. "Cuando tenemos un fósil viviente se abre una nueva manera de mirar la biodiversidad pasada en el nivel molecular que no tenemos ordinariamente", dijo.
El estudio. El roedor hasta ahora desconocido había llamado la atención de los biólogos el año pasado al verlo en un mercado de venta de alimentos en Laos, donde era ofrecido para comer en asados.
Con la ayuda de nativos, los investigadores capturaron un ejemplar en estado salvaje (vivo) y lo analizaron en el laboratorio. Con las primeras pruebas se llegó a la conclusión de que debía tratarse de un nuevo género, debido a que se diferenciaba claramente de todos los roedores conocidos.
Pero Dawson y colegas descubrieron que este roedor de Laos perteneció efectivamente a una familia que se extinguió hace 11 millones de años, lo que está documentado por fósiles del sureste de Asia y Japón.
Los científicos creen que el animal pertenece a la familia Diatomyidae y que deben realizarse esfuerzos para conservar estos animales. El estudio se inició a principios del 2005 con Robert Timmins, de la Sociedad de Conservación de Vida Silvestre