Ankara. EFE. El Premio Nobel de Literatura 2006, el turco Orhan Pamuk, regresó a Estambul para trabajar en su nueva novela, tras dejar su ciudad natal por amenazas a su vida.
El escritor dejó el pasado 19 de enero Estambul tras el asesinato del periodista y su gran amigo Hrant Dink.
El director general de la editorial Iletisim, Nihat Duru, dijo que Pamuk volvió a inicios de la semana pasada a su ciudad natal.
“No le gustan las ceremonias. Vino a Estambul y ahora está ocupado en organizar su casa, sus libros”, aseguró Duru, quien también desmintió la información que indicó que Pamuk no haría más declaraciones públicas.
El diario Sabah aseguró el viernes anterior que el escritor se decidió por el silencio después de ser amenazado en forma directa por quienes asesinaron a Dink.
“Está recibiendo invitaciones de muchos lugares. No sé exactamente su programa, pero estará aquí en Estambul hasta setiembre y trabajará en su nueva novela”, expresó Duru.
Agregó que su nueva novela Museo de la inocencia se publicaría a finales del año. Pamuk dará los últimos retoques a su libro durante su estancia en Estambul.
Pamuk guardó silencio a pesar de las acusaciones de algunos medios de comunicación que le reprocharon “huir” del país.
Serdar Turgut, director del diario Aksam , lo culpó de dañar la imagen de Turquía y dijo que Pamuk era realmente un “cobarde”. Lo acusó de que temía afectar su reputación internacional si declaraba de forma abierta en que fue a Estados Unidos solamente para enseñar en una universidad.
“Esto no es solamente un chisme”, dijo por su parte el director del diario Sabah , Fatih Altayli, quien aseguró que el escritor dejó Turquía “con la decisión de no de regresar por mucho tiempo”.
En EE. UU. Pamuk tiene un acuerdo con la Universidad de Columbia, en Nueva York, para impartir escritura creativa, pero se mantuvo en silencio sobre los motivos de su última salida de Turquía.
El asesinato del periodista y escritor de origen armenio Hrant Dink por parte de un grupo de ultranacionalistas turcos y las posteriores amenazas vertidas contra Pamuk abrieron el debate de si su salida del país estaba relacionada con la intención de escapar de ese peligro a su vida.
Pamuk es una de las figuras más detestadas por los círculos ultranacionalistas turcos. En el pasado hizo frente a querellas y amenazas por declaraciones.
Resonancia internacional tuvo un comentario suyo sobre el presunto genocidio cometido por el Imperio Otomano contra los armenios en las postrimerías de la Primera Guerra Mundial y que le llevó a ser juzgado, pero no condenado, por cuestiones de forma.