
Muchas personas llaman té a bebidas como la manzanilla o la canela. Sin embargo, no todas las infusiones califican como té, aunque el uso popular así lo sugiera.
El té se define como una bebida que resulta de sumergir en agua caliente las hojas de la planta Camellia sinensis. Así lo establece la Enciclopedia Britannica. Esto significa que solo las preparaciones hechas con hojas de esta planta reciben, de forma estricta, el nombre de té.
Esta planta presenta dos variedades principales. La variedad sinensis posee hoja corta y predomina en China. La variedad assamica tiene hoja larga y abunda en la región de Assam, en India.
Las infusiones, en cambio, abarcan una gama más amplia. Se preparan a partir de plantas, hierbas o incluso frutas. Estas bebidas no contienen teína, ya que no utilizan hojas de Camellia sinensis. Su objetivo es extraer aromas y sabores mediante el contacto con agua caliente.
De acuerdo con Thés & Traditions, el proceso de infusión toma entre 5 y 10 minutos, lapso en el que las plantas liberan sus propiedades y compuestos.
Desde el punto de vista técnico, el té sí es una infusión, ya que se obtiene mediante el mismo método de extracción en agua caliente. No obstante, no todas las infusiones son té, porque pueden elaborarse con ingredientes distintos a la planta del té.
En el uso cotidiano, las palabras té e infusión suelen intercambiarse sin distinción. Esta práctica se da tanto en el lenguaje común como en cartas de restaurantes. Aunque no es precisa, está tan extendida que pedir un “té de manzanilla” garantiza recibir una infusión de esa flor.
El té verde y el té negro también generan dudas frecuentes. Ambos proceden de la misma planta, Camellia sinensis, según explican fuentes especializadas como Palais des Thés y L’Autre Thé.
De esta planta se obtienen al menos cinco tipos de té:
- Té negro
- Té verde
- Té blanco
- Oolong
- Pu-erh
Las diferencias entre estas variedades se perciben en el color, el sabor y la forma de la hoja. Estas características dependen del cultivo y del tratamiento posterior, en especial de los procesos de oxidación y fermentación.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
