
Colocar mal la computadora en su vivienda o algún otro equipo electrónico puede ser causante de graves accidentes, especialmente si la familia tiene niños pequeños.
Así lo señala un estudio publicado por el American Journal of Preventive Medicine.
El análisis evaluó los accidentes de este tipo registrados en la última década en Estados Unidos y determinó que se han multiplicado por siete.
Solo en los últimos dos años se han reportado 78.000 de estos incidentes, en su mayoría en niños menores de cinco años, quienes han sufrido lesiones en la cabeza y las extremidades por la caída de monitores de computador o pantallas de televisión.
De acuerdo con Lara McKenzie, una de las autoras del estudio, el problema principal es que los padres no saben cómo instalar los cables de los objetos electrónicos y estos quedan sueltos en el piso, lo cual provoca los tropiezos y caídas de los niños.
El estudio refleja que el monitor es el componente que más lesiones causa, y llegó a suponer el 37,1% del total.
Este mismo objeto es el que por lo general tiene un cable más largo, dice el análisis.
“Hay muchos pequeños usando computadoras en las casas, pero los manuales de seguridad hablan de riesgos en el baño o la cocina y nunca de objetos tecnológicos, cuando todos los utilizan y son muchos los riesgos”, se comenta en el documento.
Según los investigadores, esto también se debe al aumento del número de objetos electrónicos en las casas.
Solo en Estados Unidos creció un 309% en el último lustro.
En el país. Los golpes por caídas son la principal causa de consulta en el Hospital Nacional de Niños.
Orlando Urroz, subdirector de ese centro médico, explicó que el hospital no maneja estadísticas de cuántos niños se han golpeado por una computadora, pero aclara que sí se ven casos comúnmente.
“Es algo que antes se veía muy poco y ahora sucede todos los meses. Los padres de familia deben estar atentos a cómo y dónde colocan los dispositivos electrónicos, de lo contrario se exponen a lesiones muy fuertes en la cabeza y espalda que pueden ser fatales, sobre todo en niños pequeños”, añadió Urroz.
El estudio señala que estos golpes no deben tomarse a la ligera; si ocurren, el niño debe recibir atención médica de inmediato.
“Lo peor de estos accidentes es que son totalmente evitables. Si los padres de familia tuvieran cuidado, nunca ocurrirían”, dijo Lara McKenzie, investigadora del Centro de Lesiones de Ohio.
