El campus del Instituto Tecnológico de Costa Rica en Cartago estuvo repleto ayer con 630 escolares provenientes de los 81 cantones del país, quienes se reunieron a compartir sus conocimientos en informática y a mostrar proyectos e ilusiones.
Ellos y 320 educadores fueron convocados el fin de semana por el X Congreso Infantil de Informática Educativa.
Esta actividad es organizada por la Fundación Omar Dengo (FOD) con el fin de que “los niños puedan dialogar y compartir experiencias que abordan lo académico, social y cultural”, explicó Andrea Anfossi, encargada del Programa Nacional de Informática Educativa de la FOD.
Historias y proyectos. El congreso reunió muchos proyectos e historias. Por ejemplo, Maxi Sánchez Valdéz, de 10 años, dijo que su participación en el Congreso de Informática Educativa será inolvidable porque fue la primera vez que salió de su pueblo: El Bambú de Bribrí, en Talamanca.
Sánchez, la alumna Rocío Rodríguez y la maestra María Eugenia Hernández representaron a la pequeña escuela de esa comunidad en esta cita educativa.
Eso sí, tuvieron que ir de observadores ya que las inundaciones ocurridas el año pasado en la zona atlántica arrasaron con el centro educativo y las cinco computadoras que tenían. La FOD busca dinero para dotar a esa escuela con nuevas máquinas.
Agua y volcanes. De San Francisco de Tinoco, un poblado del cantón de Osa, llegaron Yerlin Gabriela López Hernández y Andrey Alvarado Corrales, quienes mostraron sus habilidades con la computadora y presentaron su proyecto “Construyendo alianzas estratégicas para la conservación del recurso hídrico de San Francisco de Tinoco”.
“En nuestra comunidad se cortan muchos árboles y hay gente que bota basura a los ríos. Eso es muy malo para nuestra naturaleza”, explicó Yerlin López al justificar la importancia de su proyecto.
Por su parte, los niños Noelia Reyes y Mario Torres, ambos de Tejar de El Guarco, explicaron cómo se origina un volcán, así como los cuidados que hay que tener al visitar uno como el Irazú.
“En este congreso, los niños exponen los diseños que logran programar en las computadoras y que son recogidos en una memoria digital”, comentó Andrea Anfossi.