
Nicoya, Guanacaste. El pueblo nicoyano se mantuvo fiel ayer a una de sus tradiciones más preciadas: el baile de la yegüita , que data desde los tiempos de la Colonia y que se festeja en honor a la Virgen de Guadalupe.
Y es que cada 12 de diciembre en la madrugada, la imagen de la patrona recorre en procesión las calles de Nicoya, acompañada por aquella danza que alude a la intervención de la Virgen en una pelea entre dos indígenas.
La festividad de Nuestra Señora de Guadalupe incluyó la degustación de comida y bebidas hechas con base en maíz.
Para la celebración de La Lupita , los devotos alistaron carne, pozol y frito, para luego repartirlo sobre una tortilla.
Tradición. Centenares de fieles devotos a la Virgen la acompañaron en el recorrido por las principales calles de esta ciudad, al son de la música de banda. Frente a la Virgen, los nicoyanos realizaron la danza tradicional de la yegüita .
Según cuenta la historia, en un principio la festividad se concentraba en la parte religiosa y en la preparación de comidas.
Todo cambió tras un suceso que ocurrió en la punta del cerro de Las Cruces, donde unos hermanos indígenas, pasados de tragos, se pelearon a machetazos.
La gente que observaba la riña imploró la ayuda de su patrona. Entonces, del cerro bajó una yegua, que a patadas y mordiscos separó a los hermanos y dio por terminada la pelea.
Ese hecho fue considerado un verdadero milagro. De esa fecha en adelante, en las procesiones va un caballito de madera que ejecuta un baile muy particular al son de flautas y tambores.
Miguel Briceño fue una de las personas que este año fungió como mayordomo. "Nos sentimos (los mayordomos) muy satisfechos por el cariño a la patrona y porque los nicoyanos queremos mantener viva la tradición", dijo.