
El nori, conocido por envolver el sushi, gana protagonismo en la cocina internacional gracias a su alto contenido de proteínas y nutrientes. Este ingrediente de origen asiático se incorpora cada vez más en ensaladas, sopas, poke bowls y hasta como snack.
Aunque su popularidad global es reciente, el nori posee una historia extensa. En Japón se consume desde hace siglos y hoy despierta interés por su valor nutricional.
El término nori se utiliza en Japón para referirse a variedades comestibles del alga marina roja del género Pyropia. Entre ellas destacan Porphyra yezoensis y Porphyra tenera. Este alimento no se cultivó de forma sistemática hasta el siglo XVII. Sin embargo, existen registros desde el siglo VIII que lo mencionan como comida, ofrenda en santuarios e incluso como moneda.
En sus orígenes se consumía como pasta. Cerca del año 1.750 surgió el nori en láminas en Asakusa, un distrito de Tokio. Este formato se mantiene hasta la actualidad y facilita su uso en diversos platillos. En la gastronomía japonesa, coreana y china se utiliza desde hace siglos por su practicidad y valor nutricional.
La médica especialista en nutrición Ana Cascú explicó que el nori destaca por su baja carga calórica y alta densidad de nutrientes. También presenta un mayor aporte proteico en comparación con otras algas y un menor porcentaje de yodo.
Además, contiene hierro, vitaminas del grupo B, fibra soluble y carotenoides, compuestos que funcionan como precursores de la vitamina A.
Fuente adicional de proteínas
El nori seco aporta una cantidad relevante de proteínas. 100 gramos contienen cerca de 36 gramos de proteína de alta calidad. Estas proteínas incluyen aminoácidos como glicina, alanina, valina, tirosina, fenilalanina y arginina.
La especialista indicó que este alimento no sustituye productos como legumbres, huevos o carnes. Sin embargo, su incorporación en la dieta puede sumar proteína dentro de una alimentación variada.
Cascú agregó que su contenido de hierro y vitaminas del grupo B puede favorecer el metabolismo energético. Este proceso ayuda a reducir la fatiga y contribuye a la producción de energía celular.
Apoyo para la salud intestinal
El nori también aporta fibra soluble y compuestos bioactivos. Estos elementos favorecen el equilibrio de la microbiota intestinal.
La microbiota influye en la digestión y mantiene relación con el sistema inmunológico. Por esta razón, su equilibrio resulta clave para el funcionamiento del organismo.
Propiedades antioxidantes
Diversos compuestos presentes en algas como el nori se vinculan con efectos antioxidantes y antiinflamatorios. Estudios de laboratorio divulgados por los National Institutes of Health analizaron sustancias abundantes en el género Porphyra.
Entre ellas destacan polisacáridos y ficobiliproteínas. Estas moléculas han sido estudiadas por su actividad antioxidante, inmunomoduladora, antihiperlipidémica y anticancerígena.
Investigaciones también sugieren que su consumo podría contribuir a la disminución de la inflamación y al control del colesterol, siempre dentro de un patrón de alimentación saludable.
Cómo consumirlo y recomendaciones
El nori posee un sabor intenso y característico. En la cocina japonesa se utiliza como envoltura del sushi y del onigiri. Este formato permite manipular bolas de arroz sin que las manos queden pegajosas.
También aparece como guarnición en sopas, platos de arroz y fideos. Otra presentación común es en copos o triturado. En ese formato forma parte de condimentos como el furikake, que se espolvorea sobre distintos alimentos salados.
La especialista indicó que el nori puede incorporarse con facilidad a la alimentación cotidiana. Puede utilizarse como snack o como complemento en varios platos.
El tostado del nori, que suele realizarse antes de consumirlo, no modifica de forma significativa su valor nutricional.
En cuanto a la ingesta diaria, la recomendación general es no superar 3 gramos por día. Esta cantidad equivale aproximadamente a media o una hoja de nori seco en lámina. También corresponde a cerca de dos cucharadas si se consume en copos.
Un consumo moderado de dos a tres veces por semana se considera seguro. No obstante, las personas con enfermedades tiroideas deben evitar excesos debido a su contenido de yodo.
La especialista enfatizó que el nori no debe considerarse un sustituto de alimentos básicos. Su función principal es servir como complemento dentro de una dieta variada.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
