
Los neandertales realizaban procedimientos dentales con herramientas de piedra hace unos 59.000 años, según un estudio publicado el 13 de mayo en la revista científica PLOS One. La investigación reveló señales de intervención en un molar hallado en la cueva Chagyrskaya, en Siberia, Rusia.
El análisis estuvo a cargo de científicos del Museo de Antropología y Etnografía Pedro el Grande, en San Petersburgo. Los expertos concluyeron que estos homínidos podían identificar infecciones dentales y retirar tejido dañado para aliviar el dolor.
El hallazgo consistió en un molar con un orificio profundo que alcanzaba la cámara pulpar. Esa zona contiene nervios, vasos sanguíneos y tejido conectivo. Los investigadores detectaron además surcos compatibles con el uso de herramientas de piedra.
Para comprobar el origen de las marcas, el equipo utilizó una herramienta puntiaguda de jaspe similar a las encontradas en el sitio arqueológico. Las pruebas sobre dientes humanos modernos produjeron señales parecidas a las observadas en el molar neandertal.
Los arqueólogos indicaron que el procedimiento buscaba reducir el dolor provocado por una lesión de caries. También señalaron que este tipo de evidencia resulta poco común entre grupos neandertales.
Según el estudio, el procedimiento probablemente causaba dolor. Sin embargo, podía disminuir las molestias al eliminar la parte afectada del diente. Las marcas sugieren que los neandertales lograban identificar el origen del problema y ejecutar intervenciones delicadas con herramientas de piedra.
Los autores afirmaron que esta representa la evidencia más antigua de este comportamiento fuera del Homo sapiens. Además, supera en más de 40.000 años otros casos similares registrados.
La investigación también concluyó que la extracción de la pulpa dental fue intencional. El desgaste del molar indicó que el individuo continuó usando el diente después del procedimiento.
La autora principal del estudio, Alisa Zubova, explicó a PLOS One que las manipulaciones se realizaron en varias etapas y con una herramienta preparada para ese objetivo específico.
La científica sostuvo que esas acciones reflejan capacidades cognitivas comparables a las de los humanos del Paleolítico Superior. También señaló que el procedimiento requería habilidades motoras finas bien desarrolladas.
Por su parte, la arqueóloga Ksenia Kolobova, autora sénior del estudio, afirmó que tratar una caries implicaba reconocer el origen del dolor, escoger una herramienta adecuada y ejecutar una intervención invasiva.
La investigadora indicó que ese comportamiento demuestra comprensión de relaciones de causa y efecto. Según explicó, los neandertales entendían que retirar tejido deteriorado podía detener el dolor.
El estudio también reforzó hipótesis previas sobre el cuidado entre miembros de grupos neandertales. En sitios arqueológicos como Shanidar, en Irak; La Chapelle-aux-Saints, en Francia; y Krapina, en Croacia, científicos encontraron individuos con heridas cicatrizadas y enfermedades graves que sobrevivieron durante largos periodos.
Los investigadores consideraron que los neandertales podían asistir a personas enfermas, heridas o adultas mayores. También plantearon la posibilidad de que utilizaran plantas medicinales como apoyo en esos cuidados.
La investigación sugirió además que los neandertales desarrollaron conductas más complejas de lo que se pensaba hasta ahora.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
