El estudio revela que, aunque hubo grandes cambios en el clima en los últimos 2.000 años, la pasada década de los años 90 fue la más cálida en la historia. Además, señala que, desde el año 1900, la temperatura de la superficie terrestre aumentó entre 0, 7 y 0,8 grados.
Bajo la dirección de Anders Moberg, científicos de la Universidad de Estocolmo (Suecia) desarrollaron la investigación.
Se determinó que el hemisferio del norte sufrió una larga oleada de calor hace mil años, seguida por 500 años de muy bajas temperaturas.
Los grandes cambios climáticos se produjeron antes de la revolución industrial, época en la que se inició intensivamente la emisión de gases como el dióxido de carbono (CO2), que aceleran el efecto invernadero.
La alteración de las temperaturas osciló entre 0,65 y 0,9 grados Celsius, un impacto importante para el clima, según reseña el estudio.
Los investigadores suponen que estos cambios se debieron a pequeñas fluctuaciones en la órbita de la Tierra y en temblores que se registran en el movimiento de sus ejes.
Además, las erupciones de los volcanes pueden tener una cuota de responsabilidad ya que también emiten CO2 a la atmósfera.
La sentencia de los investigadores es clara: si no se controla la emisión de gases derivados de los combustibles fósiles, se pueden dar las condiciones de un cambio climático drástico en pocas décadas.
El estudio de Moberg reconstruyó los cambios climáticos basándose en un nuevo modelo matemático que utiliza los núcleos de los sedimentos, las estalagmitas y los anillos de los troncos de los árboles.