
El avión-laboratorio de la NASA, el WB-57, regresará a Costa Rica en enero del próximo año. Así lo confirmó a La Nación el físico Jorge Andrés Díaz, director del Programa Nacional de Investigaciones Aerotransportadas y Sensores Remotos del Centro Nacional de Alta Tecnología (CENAT).
Esta vez no planea fotografiar cada centímetro del territorio nacional -como sí en las misiones CARTA1 (2003) y CARTA2 (2005)-, ni perseguir al transbordador en su reingreso a la atmósfera, como lo hizo en la misión WAVE (2005).
Su trabajo durante la misión CR-AVE ( validación del experimento Aura en Costa Rica ) consistirá en medir la presencia de gases en la atmósfera -como el ozono y el dióxido de carbono-, las partículas de polvo que se suspenden en el aire (aerosoles), el vapor de agua, la temperatura y la presión atmosférica.
Todas estas mediciones se realizarán en la zona tropical comprendida entre Costa Rica y la línea del Ecuador, en la capa de la atmósfera conocida como troposfe-ra (desde la superficie terrestre hasta 17 kilómetros de altitud).
La motivación tras el estudio es comprender cómo interactúan esos factores en el calentamiento mundial, cuánto de ese calentamiento es propiciado por actividades humanas, y monitorear el agujero en la capa de ozono.
Los datos recopilados durante la misión servirán para calibrar las mediciones que realiza, desde julio del 2004, el satélite Aura.
Dicho satélite es un laboratorio químico que estudia, día a día, la condición de la atmósfera.
En enero del 2004, el WB-57 también visitó Costa Rica. En esa ocasión realizó mediciones atmosféricas, en el marco de la preparación del lanzamiento del Aura.
En detalle. Junto con el avión vendrán cerca de 80 científicos y personal de apoyo de la NASA, reveló Jorge Andrés Díaz.
La misión realizará doce vuelos científicos. Estará administrada por Kent Schiffer y bajo el liderazgo científico de Paul Newman.
En cada uno de esos vuelos, el avión llevará unos 15 de los 30 instrumentos que usará a lo largo de la misión para recopilar datos.
Los vuelos se iniciarán después del 14 de enero y finalizarán antes del 11 de febrero, según el acuerdo establecido entre NASA y el CENAT.
La misión fue preparada por la NASA y valorada en unos $4 millones. Contará con el apoyo logístico del CENAT, Aviación Civil y la Fundación CR-USA.
También participarán el Instituto Meteorológico Nacional, la Universidad Nacional y la Universidad de Costa Rica.