
La NASA no quiere correr ningún riesgo con el regreso al espacio de los transbordadores y aplazó durante dos meses el lanzamiento del Discovery por problemas detectados en su tanque de combustible.
El director de la NASA, Michael Griffin, explicó ayer que tomaron la decisión tras realizar varias pruebas con el nuevo tanque de combustible, de 47 metros de alto, instalado en el exterior de la nave.
Estas pruebas confirmaron que se pueden formar fragmentos de hielo en la pared externa por la baja temperatura del combustible del tanque. Durante el despegue, estos fragmentos podrían desprenderse y causar daños en las placas térmicas de cerámica del transbordador.
"No nos apresuraremos. Haremos todo lo necesario para que las cosas resulten bien", dijo Griffin en una conferencia de prensa en Washington.
Como nueva fecha para el lanzamiento de la nave espacial, Griffin mencionó el período comprendido entre el 14 y el 31 de julio.
Originalmente, la NASA planeó el despegue para el 15 de mayo, pero ya ha sido retrasado dos veces.
Griffin indicó que en las próximas semanas se instalará un sistema de calefacción en el tanque para impedir la formación de hielo.
En la Estación Espacial Internacional, los astronautas Serguéi Krikaliov y John Philips ya habían comenzado los preparativos para recibir al Discovery, pero tendrán que esperar algunos meses más para tener nueva compañía.
En febrero del 2003, el transbordador Columbia se desintegró al regresar a la Tierra causando la muerte de sus siete tripulantes.
Un pedazo de la espuma aislante se desprendió y golpeó el escudo térmico del ala izquierda de la nave. La entrada de gases extremadamente calientes hizo que el transbordador se destruyera al ingresar en la atmósfera terrestre.
Desde entonces, la flota de tres transbordadores espaciales de la NASA ha permanecido en tierra y todas las unidades han sido sometidas a exhaustivas revisiones.