
Un conjunto de formaciones rocosas submarinas en Japón volvió a captar la atención de científicos y exploradores. Nuevos análisis sugieren que estas estructuras, ubicadas cerca de la isla de Yonaguni, probablemente no fueron construidas por humanos.
El sitio se localiza a unos 25 metros bajo la superficie del mar. Su apariencia genera debate desde hace décadas. Algunos observadores consideran que se trata de restos de una civilización antigua. Otros investigadores sostienen que se trata de una formación geológica natural.
Una estructura que parece un antiguo templo
El lugar se conoce como Monumento Yonaguni. Presenta grandes escalones, terrazas y plataformas. Estas formas recuerdan a pirámides o templos antiguos.
La estructura se descubrió en 1986. El hallazgo ocurrió cuando Kihachiro Aratake, buzo y director de la Asociación de Turismo Yonaguni-Cho, exploraba la zona en busca de nuevos puntos de buceo para turistas.
Durante la exploración, Aratake encontró una enorme formación de roca. El sitio tenía escalones con formas geométricas muy marcadas. El descubridor indicó años después que la estructura le generó gran emoción y que entendió de inmediato que podía convertirse en un tesoro para la isla.
Tras el hallazgo, el lugar ganó notoriedad internacional. Muchas personas comenzaron a llamar al sitio la “Atlántida japonesa”, en referencia a la isla mítica descrita en textos atribuidos a Platón.
Debate sobre su origen
Las formas geométricas del monumento generaron teorías sobre su posible origen humano. Algunos investigadores consideran que las plataformas, escaleras y superficies lisas podrían indicar la presencia de una ciudad antigua sumergida.
Uno de los principales defensores de esa hipótesis es Masaaki Kimura, geólogo marino y profesor emérito de la Universidad de Ryukyu. En su libro sobre el supuesto continente perdido Mu, el investigador planteó que el área podría estar relacionada con esa antigua masa continental.
La teoría del continente Mu se vincula con la idea de Lemuria, propuesta en 1864 por el zoólogo Philip Sclater. Este científico intentó explicar la presencia de fósiles de lémures en Madagascar y la India. Según esa hipótesis, ambas regiones habrían estado conectadas por un continente que luego se hundió en el océano Índico.
Kimura estimó inicialmente que el sitio podría tener unos 10.000 años. Más tarde redujo la estimación a un rango de 2.000 a 3.000 años. El investigador afirmó que en el área identificó estructuras que recuerdan pirámides, castillos e incluso un estadio.
La explicación geológica
Muchos científicos consideran que la teoría de una construcción humana resulta poco probable. De acuerdo con el sitio especializado IFL Science, si el monumento hubiera sido creado entre 10.000 y 14.000 años atrás, ya habría existido antes del surgimiento de civilizaciones capaces de construir estructuras de ese tipo.
El geólogo Robert Schoch, profesor de ciencia y matemáticas de la Universidad de Boston, sostiene que el monumento puede explicarse mediante procesos geológicos naturales.
El investigador explicó a National Geographic que las formaciones corresponden a estratigrafía de arenisca. Este tipo de roca suele fracturarse en planos que generan bordes rectos. Ese fenómeno resulta común en regiones con fallas geológicas y actividad tectónica, como ocurre en Yonaguni.
Una formación que sigue generando curiosidad
La explicación más aceptada entre numerosos especialistas indica que el Monumento de Yonaguni es una formación natural. Sin embargo, su apariencia monumental continúa alimentando debates científicos.
El sitio también atrae a buceadores y turistas. La combinación entre geología, misterio y paisaje submarino mantiene el interés por esta estructura ubicada en el sur de Japón.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
