
Costa Rica suena a Patriótica costarricense , a Punto guanacasteco -entre otras sonadas piezas folclóricas-; no obstante, también suena a sabroso calipso limonense, aunque los costarricenses sepan poco acerca de él. Con el fin de llenar ese vacío y rescatar el aporte de esa música afrocaribeña a nuestra identidad, el músico y sociólogo Manuel Monestel presentó ayer el libro Ritmo, canción e identidad .
Se trata de una publicación en la cual Monestel recoge una serie de observaciones e investigaciones que ha realizado durante los últimos 30 años acerca de la música afrocaribeña en Limón y que tardó cuatro años en sistematizar en esta obra.
¿Qué significa el calipso en Costa Rica? Monestel aseguró: "Es el canto popular de Limón por excelencia. Es cierto que está el gospel y la cuadrilla, pero el calipso es el que va mostrando los procesos sociales y culturales que vive la provincia".
Y agregó con convicción: "Con más de un siglo de sonar, el calipso ya forma parte de nuestra identidad nacional".
La pregunta lógica que surge de esa afirmación es: ¿Por qué hay tanto desconocimiento acerca de ese ritmo? A esto, el músico y sociólogo respondió: "En Costa Rica aún existe un gran desconocimiento acerca de la población afrocaribeña y de las poblaciones indígenas. El calipso no ha llegado a los programas que impulsan en las escuelas y los medios de comunicación, en especial la radio, lo siguen ignorando".
Calipso propio. El gran protagonista del libro, publicado por la Editorial de la Universidad Estatal a Distancia (EUNED), es el calipso limonense: ese ritmo muy nuestro que se nutre de distintas corrientes como el calipso de Trinidad, el mento de Jamaica y también del blues , swing y son cubano, entre otros, explica Monestel, líder del grupo musical Cantoamérica.
El especialista habla de la historia del calipso limonense desde 1920 hasta el año 2000: de su época de oro, su efervescencia, sus temática durante el siglo XX, la forma en que era consumido, de su expansión al Valle Central, así como de su relación con el turismo, entre muchos de los temas.
La obra comienza con una introducción más bien anecdótica de cómo Monestel se acercó al calipso, ya que tal interés nació después de que el músico se preguntara acerca de la música popular en Costa Rica y el aporte de Limón a ella.
El libro también tiene una sección acerca de la invención de la nacionalidad costarricense, las músicas "privilegiadas" y las "marginadas".
Posteriormente, Monestel entra en materia: el calipso limonense, los orígenes, las características, las temáticas y las letras de sus canciones.
Para el investigador, el calipso es un ritmo que sigue vivo y evolucionando.