Las autoridades británicas avanzan en un plan clave para reducir el riesgo de una tragedia en el estuario del río Támesis. El proyecto contempla la remoción de los mástiles del SS Richard Montgomery, un carguero hundido en la Segunda Guerra Mundial que aún contiene cerca de 1.400 toneladas de explosivos.
La operación tiene un costo estimado de 9,5 millones de libras, equivalente a unos $12,8 millones. El objetivo es disminuir el peligro asociado al deterioro de la estructura y a posibles amenazas externas.
El SS Richard Montgomery, de clase Liberty y propiedad de Estados Unidos, encalló en agosto de 1944 cerca de Sheerness, en Inglaterra. Transportaba municiones destinadas a las fuerzas aliadas en la invasión de Normandía. Un mes después del accidente, los intentos de rescate se suspendieron. La embarcación quedó completamente inundada. Gran parte del material explosivo permaneció en los compartimentos delanteros.
Desde entonces, los mástiles visibles sobre el agua se convirtieron en símbolo del naufragio. También representan un riesgo constante. Especialistas advierten que su colapso podría hacer que la estructura caiga sobre el material altamente inflamable ubicado debajo.
Nuevas amenazas elevan la preocupación
El riesgo no solo responde al desgaste estructural. Las autoridades consideran que el sitio es vulnerable ante ataques con drones. Una investigadora del centro Chatham House indicó a The Telegraph que no se requiere un actor estatal sofisticado para ejecutar un sabotaje con dispositivos comerciales.
Evaluaciones oficiales señalan que una eventual detonación provocaría daños masivos y pérdida de vidas. También podría generar una ola de hasta cinco metros de altura. Esta alcanzaría la costa y afectaría infraestructura crítica, como un terminal de gas natural licuado.
Como medida preventiva, el gobierno estableció una zona de exclusión aérea. La restricción cubre un radio de 1,8 km alrededor del naufragio. Se prohíbe el tránsito de aeronaves y drones.
Proyecto acumula retrasos
El plan para intervenir el sitio registró múltiples atrasos. Se anunció años atrás. Su inicio se fijó para 2022. Sin embargo, sufrió varias postergaciones.
El Departamento de Transporte del Reino Unido confirmó la selección de una empresa especializada. Los trabajos se programaron entre abril de 2026 y marzo de 2027. El cronograma podría variar según las condiciones climáticas.
La entidad indicó que la prioridad es garantizar la seguridad pública y reducir cualquier riesgo asociado al naufragio. También informó que el estado de los restos se mantiene estable bajo monitoreo constante.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
