
Santa Cruz, Guanacaste. Mejor trato de los cocodrilos y una mayor seguridad y control de la basura, son parte de las mejoras que deben implementarse para la próxima “lagarteada”. A esa conclusión llegó un informe de funcionarios del Área de Conservación Guanacaste, del Ministerio del Ambiente y Energía (Minae), luego de que, por cuarto año consecutivo, sus funcionarios estuvieron en la tradicional caza de un cocodrilo en Ortega de Santa Cruz.
Cada Viernes Santo, cientos de vecinos y visitantes van a los ríos cercanos de Ortega para ver la captura a cargo de los “lagarteros”, quienes devuelven luego el reptil a su cueva.
Emel Rodríguez, director regional de esta oficina, recalcó la importancia de esta actividad.
Sin embargo, también señaló algunos aspectos que deben mejorarse para el próximo año. “Los puntos que creo que deben de tratarse es: basura, trato del animal y la organización”, dijo el funcionario.
Además, indicó que es importante el apoyo de personeros de primeros auxilios.
Por otro lado, Francisco Ramos, encargado de la oficina del Refugio de Vida Silvestre, en Bolsón, Santa Cruz, dijo que ellos han sugerido ciertos puntos que se estarían conversando con la comisión que promueve y organiza la “lagarteada”.
“Creemos que se debe tratar el asunto de la basura, estacionamiento de los vehículos, permisos de los dueños de fincas, definir el sitio donde se extraerá el animal y el manejo del lagarto con una pileta más profunda”, indicó.
La observación surgió luego de que dos cazadores resultaran con heridas leves al ser atacados por el cocodrilo durante su captura.
De acuerdo. Luis Antonio Cascante, miembro de la Asociación de Ortega a cargo de la “lagarteada”, señaló el compromiso que tienen.
“Vamos a formar una comisión, para que el próximo año se trabaje en mejorar la actividad; lucharemos por la tradición, protegiendo a los lagartos”, indicó.
Este año, asociaciones ambientalistas pidieron al Minae detener la tradicional caza, pero este concedió el permiso por respeto a la tradición y fijó una serie de normas. Los cocodrilos son especies en vías de extinción, pero los vecinos de Ortega defienden su tradición de 150 años. Colaboró con esta información la periodista, Marcela Cantero.