México escogió el poemario infantil Tres cocodrilas del cocodrilar , de la escritora costarricense Floria Jiménez, como lectura obligatoria para sus niños en educación básica.
Tras una minuciosa licitación internacional en que participaron 10.900 libros, la Secretaria de Educación Pública (SEP) seleccionó 456 obras de diferentes autores de Hispanoamérica, entre ellos el texto de la conocida autora tica para niños.
Tales libros formarán parte de las bibliotecas escolares y de aula de las escuelas públicas de ese país. Todo ello se enmarca en el Programa Nacional de Lectura para Educación Básica correspondiente a la estrategia llamada “Hacia un país de lectores”.
Solo de Tres cocodrilas del cocodrilar se imprimirán 57.000 ejemplares para distribuirse en todo el territorio mexicano.
Este libro de Floria Jiménez es una selección de poemas sonoros rítmicos acerca de los animales, la paz y la amistad.
Según Auxiliadora Protti, del grupo editorial Normal, el poemario infantil tico está dirigido a niños de entre 5 y 7 años. El texto es usado por los educadores para desarrollar las destrezas de los pequeños en actividades como seguir el ritmo de los poemas con las palmas.
Escritora muy honrada. Floria Jiménez, de 59 años y autora de 16 libros, dijo sentirse muy honrada de que una obra suya vaya a ser leída por miles de niños en México.
“Me siento muy orgullosa de representar al país en una colección tan importante”, expresó la tica, cuyos libros Mirrusquita y Me lo contó un pajarito son lectura obligatoria aquí.
Para ella, Tres cocodrilas del cocodrilar logró mostrar la universalidad de sus temas en las tres etapas de selección que realizó la SEP.
Acerca de sus poemas para niños, esta vecina de Guadalupe (Goicoechea) afirma que los crea como si fuera un juego: primero inventa una melodía y después le pone la letra y rima.
“Escribir es una necesidad de comunicación que no se planifica; a mí la poesía me sale espontáneamente”, dijo Jiménez.
Ella nunca olvida que escribir para niños es una gran responsabilidad; debido a eso presta gran atención a los valores que transmite y se cuida de no subestimar a sus pequeños lectores.
“Parto del hecho de que el niño es una persona con un nivel de lenguaje y una visión de mundo determinados; así que trato de respetar su inteligencia y ponerme a su altura”, dijo la filóloga.
Jiménez ha ganado muchos premios, entre ellos el Carmen Lyra de Poesía (1977 y 2004) y el Aquileo J. Echeverría (1978).
