
Mel Robbins, especialista en desarrollo personal, abordó una situación frecuente en muchas familias: el desgaste que surge cuando los hijos adultos intentan cambiar la forma de ser de sus padres.
Durante una intervención en su pódcast, la experta sostuvo que la mejora de estas relaciones no depende de transformar a los padres. Según explicó, el cambio más efectivo ocurre cuando la persona modifica su propia perspectiva y aprende a aceptar a sus familiares tal como son.
Robbins indicó que las personas suelen consolidar más sus rasgos de personalidad con el paso de los años. Desde su punto de vista, esa realidad dificulta que ocurran cambios profundos en etapas avanzadas de la vida.
La especialista señaló que muchos hijos mantienen expectativas de cambio sobre conductas o actitudes que han estado presentes durante décadas. Sin embargo, advirtió que esas expectativas suelen enfrentarse a una realidad distinta, ya que los padres no siempre consideran necesario modificar su comportamiento.
De acuerdo con Robbins, los problemas que los hijos identifican en sus padres generalmente permanecen durante años. Por esa razón, recomendó dejar de centrar los esfuerzos en intentar corregirlos.
Como alternativa, propuso desarrollar una visión más comprensiva sobre la historia personal de cada padre. La experta explicó que una herramienta útil consiste en reconocer que cada persona entrega lo que puede a partir de sus experiencias de vida y de los recursos emocionales que tuvo a su alcance.
La aceptación, según Robbins, no implica justificar conductas negativas. Su planteamiento se enfoca en comprender que la relación puede mejorar cuando desaparece la expectativa constante de que la otra persona cambie.

La especialista también afirmó que las dinámicas familiares poseen cierta capacidad de transformación. No obstante, aclaró que ese cambio suele comenzar cuando uno de los integrantes modifica su forma de relacionarse.
En ese sentido, explicó que actuar desde la aceptación permite alterar la interacción con los demás, incluso cuando la otra persona mantiene los mismos comportamientos.
A partir de su experiencia profesional y personal, Robbins aseguró que los resultados suelen ser favorables cuando una persona cambia la manera en que se presenta dentro de una relación. Según indicó, ese ajuste puede generar mejoras en el vínculo familiar sin necesidad de que la otra parte experimente una transformación profunda.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
