
Una gigantesca obra de infraestructura avanza en el norte de Europa. Se trata del túnel de Fehmarnbelt, un proyecto submarino de 18 kilómetros que conectará Dinamarca con Alemania bajo el mar Báltico. La construcción busca cambiar la movilidad y el comercio entre Escandinavia y el resto del continente.
El proyecto tiene un costo estimado de $8,5 mil millones. La estructura incluirá dos carriles de carretera por sentido y dos líneas ferroviarias electrificadas. El túnel pasará bajo una de las rutas marítimas más transitadas de Europa.
La obra se convertirá en una de las conexiones de transporte más importantes del continente. El objetivo consiste en facilitar el traslado de pasajeros y mercancías entre los países del norte europeo.
A diferencia del túnel del Canal de la Mancha, que se excavó en el subsuelo entre Reino Unido y Francia, el proyecto del Fehmarnbelt utiliza otro método de ingeniería. Los constructores fabrican grandes secciones de concreto en tierra firme. Luego colocan cada pieza en una zanja abierta en el fondo del mar. Después conectan los segmentos y los cubren con sedimentos.
Los primeros segmentos del túnel se produjeron este año en una planta ubicada en Rødbyhavn, Dinamarca. Esta fase marcó un momento clave para el avance del proyecto.
Cada sección del túnel mide 217 metros de largo, 42 metros de ancho y nueve metros de alto. El peso aproximado de cada elemento alcanza 73.000 toneladas.
La infraestructura unirá Rødbyhavn, en la isla danesa de Lolland, con Puttgarden, en la isla alemana de Fehmarn. Las autoridades estiman que la obra finalizará en 2030.
La directora de la empresa estatal danesa Femern A/S, Denise Juchem, indicó que el cronograma de inmersión de las secciones depende del clima. Cada operación para colocar un tramo del túnel en el fondo del mar durará cerca de 40 horas. Un equipo especializado de 22 profesionales realizará la maniobra. La funcionaria explicó que el procedimiento requiere cálculos precisos y no admite errores.

Reducción drástica en los tiempos de viaje
El túnel promete un cambio significativo en los desplazamientos entre ambos países. En la actualidad, el trayecto entre Rødbyhavn y Puttgarden se realiza en ferry y tarda unos 45 minutos.
Con la nueva infraestructura, el recorrido tomará 10 minutos en automóvil o 7 minutos en tren.
El impacto también se reflejará en rutas regionales. El viaje ferroviario entre Hamburgo y Copenhague, que hoy tarda cerca de cinco horas, se reducirá aproximadamente a la mitad.
Impulso al turismo y a las economías locales
El proyecto también podría generar efectos en el turismo en Dinamarca y la región escandinava. Autoridades del sector consideran que la nueva conexión facilitará la visita a distintas zonas del país.
El director de marketing internacional de VisitDenmark, Mads Schreiner, explicó que la infraestructura permitiría que más visitantes exploren regiones fuera de la capital. La intención consiste en incentivar estancias más largas y fortalecer las economías locales.
Las autoridades turísticas consideran que el túnel representa un proyecto histórico para la conectividad europea y para el desarrollo económico de la región.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
