Curubanda, una hermosa jaguar que se hizo famosa por pintar lienzos y vender sus obras para apoyar al Centro de Rescate y Santuario Las Pumas, falleció este miércoles en el refugio que fue su hogar, en Cañas, Guanacaste.
En una publicación del Centro de Rescate, los responsables del cuido de la felina confirmaron el deceso de Curu, como le decían con cariño. Tenía más de 10 años de edad y casi una década en cautiverio.
A Curu la rescataron funcionarios del Área de Conservación Guanacaste (ACG) en noviembre del 2012 cuando apenas tenía 10 meses de nacida. Según reproduce una nota de La Nación, la encontraron en el patio de una casa ubicada en Colonia Bolaños, en La Cruz de Guanacaste. Los perros lo habían arrinconado y estaba muy asustada.

“Cuando llegó donde nosotras, estaba muy flaca y débil”, relató en aquella época Esther Pomareda, bióloga regente de Las Pumas.
Conforme fue ganando peso y sintiéndose mejor, la bióloga y la médico veterinaria de Las Pumas, Marta Cordero, empezaron a observar que se comportaba de manera diferente.
“Empezamos a notar problemas en sus ojos. Ella nunca hacía contacto directo con uno y nos dimos cuenta que era bizca (tiene estrabismo), lo cual imposibilitó liberarla. Los felinos dependen de la vista para cazar y ella, al no enfocar bien, se le iba a dificultar conseguir comida”, explicó Pomareda.
Desde entonces, a Curubanda le crearon un espacio propio, le colocaban en su hábitat árboles, troncos y horquetas donde descansaba plácidamente. Además, le cambiaban el lugar donde le dejaban la comida para obligar al animal a buscarla y estimularle el sentido de cazador.
Ese gusto por las alturas no lo perdió nunca y quizá una caída fue la causa de su deceso. Según explicó Pomareda, el miércoles la vieron bien a eso del mediodía y una hora después, cuando una colaboradora del refugio acudió a alimentar a los pájaros, la encontró muerta en el suelo. Creen que pudo haberse tropezado y caer. La necropsia no reveló males mayores, salvo una hemorragia interna, provocada, al parecer por el golpe al caer. “Nos ha dolido mucho, no lo esperábamos”, reconoció la especialista.

Aunque un felino puede vivir más de 20 años en cautiverio, como Curu tenía la discapacidad visual no esperaban que viviera tantos años. Otros jaguares que ya fallecieron en el Refugio, como Tiggy y Rafa, vivieron 22 y 20 años, respectivamente.
Pomareda resaltó el legado de Curubanda, pues ella permitió educar a cientos de personas y concienciar sobre la caza furtiva, que aún hoy sigue siendo un flagelo en Guanacaste y otras partes del país. Se presume que la jaguar quedó huérfana a temprana edad, cuando los “tigreros” cazaron a su madre.
Pintura anti estrés
En el 2017, conscientes de que el cautiverio en animales silvestres suele acarrear enfermedades físicas y alteraciones del comportamiento, las cuidadoras de Curu decidieron ponerla a pintar. Las especialistas rociaban perfumes con feromonas en la cartulina y en las pinturas y la jaguar utiliza sus patas, espalda, abdomen e incluso cabeza para esparcir la pintura sobre el lienzo.
“Pintar es una actividad que la desestresa y sí puedo decir que la disfruta. Puede pasar unos 10 minutos con el lienzo si es que yo no se lo quito, porque llega un momento en que lo disfruta tanto que lo voltea y empieza a jugar con él hasta romperlo”, comentó en aquella época Pomareda.
Los cuadros se subastaban y el dinero recaudado servía para financiar al Centro de Rescate. Curu pintó incluso hasta el verano pasado.

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“Faltaba un par de semanas, para que ella cumpliera 10 años de estar con nosotros, justo un 29 de Noviembre del 2012 fue cuando llegó rescatada; el Día Internacional del Jaguar. Y como buena representante de su especie, nos enseñó a nosotros y muchos visitantes que se enamoraban de su hermosura, sobre la importancia de conservar su especie, y las amenazas que enfrentan como lo es la cacería.
“Curu, era el vivo ejemplo para el personal y los que la conocieron, que a pesar de contar con una gran discapacidad, en esta vida se debe luchar, ser fuerte y con amor, se puede sobrevivir.
“Te vamos a extrañar, y sabemos que siempre serás una Princesa Jaguar…ahora estás con Tiggy y Rafa, los Reyes Jaguar a quien también recordamos”, concluye el mensaje de despedida publicado por el Centro de Rescate y Santuario Las Pumas.

